Crisis en los rodeos de China

¿Por qué la Peste Porcina Africana cambia las perspectivas del comercio internacional de carnes?

20/5/2019 | 06:30 |

Es una enfermedad altamente contagiosa. Afecta a porcinos y jabalíes y es producida por un virus que provoca hemorragias, fiebre alta y la muerte.

Se pronostica que, para este año, la producción de carne de cerdo disminuya un 10 %. / Fotos: Archivo La Nueva.

Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com

   “Desde su descubrimiento en agosto de 2018, la aparición de Peste Porcina Africana (PPA) se ha extendido a todas las provincias de China continental en forma rápida y destructiva, cambiando las perspectivas del comercio internacional de carnes”.

   Es la conclusión a la que arribaron los doctores Fernando Gil y Federico Santángelo, en el Informe Sectorial de la Cadena Carne Vacuna de Agroideas, Desarrollo y Proyectos Agropecuarios.

   China posee el rodeo más importante de cerdo del mundo, con 441 millones de cabezas lo que representa el 55 % de la población mundial. Aunque es incierta la magnitud de la caída del stock total durante 2019, en este enero el USDA estimó el inventario de cerdos de China en 428,1 millones de cabezas, un 3 % menos que el año anterior, pero pronostica que el stock caerá a 350 millones para fines de 2019, en el nivel más bajo desde la década de 1980.

Fernando Gil y Federico Santángelo, del Informe Sectorial de la Cadena Carne Vacuna de Agroideas. / Foto: Lucas Chillemi

   “La PPA es una enfermedad altamente contagiosa que afecta a porcinos y jabalíes. Es producida por un virus que provoca hemorragias, fiebre alta y la muerte en pocos días con una tasa de mortalidad que puede alcanzar el 100 %”, comentó Gil.

   “La enfermedad la pueden contraer en forma directa a través de picaduras de garrapatas, o por vehículos o prendas contaminadas. Para el control de la enfermedad es indispensable el control de accesos a las instalaciones ganaderas y una limpieza extremada de instalaciones y vehículos, incluyendo la desinfección de botas, jaulas de camión, así como reducir los accesos de servicios externos”, agregó Santángelo.

   “No es una enfermedad zoonótica. Si bien los datos oficiales sobre los niveles de sacrificio representan una fracción del suministro total de cerdos de China, los informes no oficiales de ese país sugieren pérdidas muchos mayores”, dijo.

   “La rápida y amplia propagación geográfica de los brotes, la densidad extrema de la producción de cerdos y la falta de bioseguridad en muchas granjas pueden implicar una mayor incidencia de la enfermedad”, aclaró.

   Gil también dijo que, a pesar de la reciente desaceleración de los brotes, la PPA sigue siendo un problema y que hay pocos indicios de que los productores hayan comenzado a repoblar sus granjas.

   “Las autoridades han tratado de despejar rápidamente las zonas de cuarentena y reducir las restricciones de tránsito que afectaron a los mercados el año pasado”, afirmó.

   En este contexto, se pronostica que la producción de carne de cerdo disminuirá en un 10 % en 2019, en medio de una liquidación agresiva del rodeo reproductor. En tanto, sus importaciones aumentarán con creces en 2019 en respuesta a los menores suministros y al alza de los precios internos de la carne de cerdo.

   Se prevé que las importaciones aumenten un 41 % (para 2,2 millones de toneladas), justo por encima del récord anterior de 2.181 M/T dado en 2016.

   China ha aumentado de manera constante sus importaciones en los últimos 10 años y ahora es el principal importador mundial, representando alrededor de una cuarta parte del comercio internacional.

   “A pesar de los esfuerzos para contener la enfermedad, continúan surgiendo brotes y se acumula evidencia de que China no podrá erradicar la PPA en el corto plazo. Los impactos de las enfermedades, la baja rentabilidad y el alto riesgo contribuyen al cierre a gran escala de las granjas porcinas y al desincentivar la repoblación por parte de las granjas restantes”, explicó Santángelo.

   A pesar del incremento en las importaciones, el consumo de carne de cerdo se reducirá a un mínimo en 10 años, debido a la disminución de los suministros internos y la reducción de la demanda.

   “Muchos consumidores han reducido, o dejado de comer carne de cerdo, debido a preocupaciones de seguridad alimentaria, a pesar de la falta de impacto en la salud humana. Para apaciguar a los consumidores, empresas, escuelas y otras instituciones interesadas han anunciado que no servirán carne de cerdo”, dijo Gil.

   Los investigadores aseguran que, a medida que disminuye la oferta de carne de cerdo, se espera que los precios nacionales de la carne de cerdo comiencen a subir y repriman aún más la demanda de carne porcina.

   “Así, es esperable que los consumidores cambien la demanda a otras proteínas, especialmente la carne de pollo y otras aves, pero también los mariscos, el cordero y la carne de res”, indicó Santángelo.

   “Estas pérdidas no podrán compensarse en su totalidad con el incremento en las importaciones, ni reemplazarse fácilmente por otras proteínas (pollo, pato, mariscos, carne de res y carne de ovino), dando como resultado un déficit en el suministro neto de casi 10 millones de toneladas métricas en el suministro total de proteína animal de 2019”, explicó.

   “Las pérdidas por PPA en el sudeste asiático exacerbarán las deficiencias globales de proteínas, lo que aumentará la presión alcista en los mercados globales. Asimismo, se espera que los suministros globales de proteínas disponibles se redirijan a China en un esfuerzo por satisfacer el creciente déficit de proteínas”, agregó.

   “Este cambio, sin precedentes en el comercio, probablemente creará un déficit inesperado de productos en los mercados a los que anteriormente atendían estos proveedores, lo que generaría una volatilidad en el mercado a corto plazo que, en última instancia, dará como resultado precios de proteína globales más altos”, aseveró Gil.

   En el trabajo se concluye que el cambio en los patrones de comercio global para satisfacer la demanda de proteínas animales será altamente dinámico, creando oportunidades para aquellas empresas con un excedente exportable y acceso a China y el sudeste asiático.

   “Las compañías de proteína animal con un excedente exportable y acceso a los mercados en China y el sudeste asiático se beneficiarán de los impactos de PPA. La UE, los Estados Unidos y Brasil parecen estar mejor situados para responder a la mayor demanda de importación de cerdo y otras proteínas animales en China y el sudeste asiático”, dijo Santángelo.

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