El país.

Confirmaron la prisión preventiva para los anarquistas que atentaron en Recoleta y la casa de Bonadio 

La Cámara Federal porteña ratificó los procesamientos a ocho militantes por los ataques con explosivos caseros en noviembre pasado.

   La Cámara Federal porteña confirmó hoy los procesamientos con prisión preventiva a ocho militantes anarquistas por los atentados con explosivos caseros a la casa del juez federal Claudio Bonadio y al cementerio de la Recoleta, el 14 de noviembre pasado.

   La decisión del Tribunal de Apelaciones recayó sobre Marcelo Medina, Juan Manuel Rodríguez, Roberto Medina, Gastón Cárdenas, Ernesto Marinangeli, Álvaro Gonzalo Godoy, Clarisa Cárdenas y Julieta Fernández, según la resolución a la que accedió Télam.

   Los camaristas Martín Irurzun y Mariano Llorens remarcaron que el juez del caso, Julián Ercolini, "tuvo por acreditada" en la pesquisa "la existencia de un grupo con rasgos de organización delictiva, que disponía de material explosivo y elementos para su fabricación e instrumentación y cuyos integrantes, de conformidad con un planeamiento específico, habrían ejecutado dos hechos concretos".

   Se trata de la colocación de un artefacto explosivo casero en el cementerio de la Recoleta, el 14 de noviembre pasado, entre las 17.10 y 17.24, cuando Anahí Salcedo y Hugo Rodríguez se dirigieron al mausoleo con los restos de Ramón Falcón, la bóveda 111, y colocaron un artefacto explosivo que detonó y provocó daños en el lugar y adyacencias

   "Junto a dicho elemento se halló una placa metálica dejada por los nombrados en la que obra estampada la frase "Simón vive en los corazones de todxs los insurrectxs. CAI", se remarcó en el fallo.

   Poco después, a las 19.20 de ese mismo día, Marcos Nicolás Viola "arrojó, desde la vereda y hacia el interior del perímetro, un artefacto explosivo de fabricación casera que no se activó completamente" en la casa del juez Bonadio.

   "Según los peritajes efectuados, contaba con poder explosivo e incendiario, teniendo adosada a su superficie una serpentina de caño de cobre cuya fractura, de producirse la denotación, tenía aptitud para generar fragmentos -esquirlas metálicas- que al desprenderse con la explosión potencian su capacidad de daño y lesiones", se advirtió en el fallo.

   A raíz de las investigaciones se llegó a un domicilio, en Pavón 2345, en la ciudad de Buenos Aires, donde "funcionaba un lugar de reunión o punto de encuentro de los imputados".

   En el lugar se hallaron "numerosos elementos utilizados comúnmente para la fabricación de artefactos explosivos caseros."

   "No pueden perderse de vista las características de los sucesos pesquisados y la complejidad que representa su investigación donde, a partir de los elementos reunidos, se ha logrado detectar la existencia de un grupo de personas cuyas actividades incluyeron la utilización de material explosivo y elementos para su fabricación e instrumentación", sostuvieron los camaristas.

   Además aludieron al "nivel de clandestinidad y planeamiento en derredor de las operaciones". (Télam)