Es viral.

La historia de cómo una caja de cervezas evitó un suicidio

   Un hombre que amenazaba con quitarse la vida tirándose de un puente en Minnesota, Estados Unidos, cambió su decisión cuando unos repartidores de cerveza le ofrecieron un pack de la bebida. 

   Los trabajadores Jason Gaebel y Kwame Anderson no agarran nunca por el puente que pasa sobre la ruta Interestatal 94 en St. Paul, aunque sin motivo aparente decidieron cambiar su camino, según le contaron a los medios locales.

   Luego de dejar un cargamento en un bar cercano, Gaebel condujo su camión hacia el puente y vio a un hombre de pie en el borde, a punto de tirarse sobre la transitada autopista.

   "Hermano, ¿estás bien?", le preguntó por la ventana el conductor, mientras Anderson filmaba en su teléfono. "Ven de este lado, hermano", agregó.

   El hombre les respondió que iba a quitarse la vida. Ahí Anderson cortó el video y llamó al 911.

   Gaebel le pidió que esperara hasta que llegara la policía, aunque Anderson no podía soportar el paso de los segundos con ese hombre en el abismo. 

   "Pensé 'o ayudo a este tipo o él va a saltar'", le relató a la cadena KMSP. Y siguió: "Tengo que mantener a este tipo entretenido de alguna manera porque si espero a la policía, las cosas podrían haber terminado".

   Anderson contó que en lo primero que pensó fue en el actor Denzel Washington y la película Inside Man, donde el protagonista es un negociador de rehenes de Nueva York. 

   "'Tengo que ser el negociador', me dije'", asegura Anderson.

   Entonces se acercó, habló con el hombre y se interiorizó con su vida. Ahí descubrió que vivía a 4 cuadras del puente, que tenía hijos y que era de Chicago. 

   Y las preguntas y respuestas siguieron así: 

   —¿Quieres algo de comida?

   —No.

   —¿Necesitas dinero?

   —No.

   —¿Quieres tomar un trago conmigo?

   —...

   —¿Sí? ¿Una cerveza?

   —Tal vez

   Anderson corrió al camión y agarró un paquete de 12 latas. Llevó la caja a la cornisa, la abrió y le dijo al hombre que si bajaba de allí el paquete era todo suyo.

   El hombre estuvo de acuerdo y se retiró lentamente hacia un lugar seguro, donde luego el personal de emergencia lo atendió y lo llevó a un hospital.

   Después de terminar de hablar con los oficiales de policía, Anderson volvió a filmar y dijo: "Acabamos de sacar a un chico de una cornisa con un poco de cerveza".

   Los policías sonrieron por la cámara, dándole un pulgar hacia arriba. "Buen trabajo", le dijo un oficial.

   Tanto las autoridades como cientos de personas en las redes sociales felicitaron a Anderson por haber intervenido.

   "Lo realmente bueno es que esta persona que conducía vio lo que estaba sucediendo, reconoció a una persona que estaba en crisis y reconoció que podía hacer una diferencia para ellos al detenerse y hablar", dijo el sargento Mike Ernster.

   Si bien es imposible saber exactamente qué cambió la mente del hombre cuando se paró en ese lugar, las autoridades policiales tienen una teoría.

   "La cerveza unió a la gente durante mucho, mucho tiempo", dijo Ernster, y sentenció: "Hoy unió a las personas de una manera que salva vidas". (La Nueva. y The Washington Post)