Schiariti: “La carne vacuna continúa siendo un producto barato”

Competencia del cerdo y del pollo

Schiariti: “La carne vacuna continúa siendo un producto barato”

10/11/2018 | 06:30 |

Para el titular de CICCRA, el poder adquisitivo es quien pone las condiciones a la hora en que los consumidores se arriman a la góndola.

Schiariti: “La carne vacuna continúa siendo un producto barato”

Guillermo D. Rueda
grueda@lanueva.com

   Para el titular de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), Miguel Angel Schiariti, la carne vacuna, para el público que la adquiere en la góndola, sigue siendo un producto barato.

  “Es así, aunque lamente que no la pueda comprar. A veces me dicen que la gente no puede comprar carne, pero hay que establecer diferencias”, dijo.

Miguel Angel Schiariti, presidente de CICCRA.

   “Una cosa es el valor de un producto y otra es si la gente lo puede comprar o no. Si no hay poder adquisitivo no quiere decir que el producto sea caro. En broma he comentado que hace 15 días me ofrecieron un trasatlántico en 3 millones de dólares y yo dije que era carísimo”, aseguró Schiariti, en diálogo con La Nueva.

   “¿Cuanto cuesta un asado? 200, 220 pesos. Bien. ¿Cuánto cuesta un kilo de pan? Acá (por CABA) vale 90 pesos, y con un kilo de pan una familia no puede hacer mucho”, aseguró.

   Schiariti agregó que, desde que asumió Mauricio Macri la presidencia del país, a fines de 2015, hasta hace un par de meses el aumento de la carne vacuna tiene una pérdida de alrededor de 45 puntos porcentuales respecto del IPC (Indice de Precios al Consumidor del GBA).

   “En los últimos meses la carne ha tenido una importante recuperación, pero está claro que venía con un gran retraso, claro”, afirmó.

  De acuerdo con el IPC, que registró 46,2 % para el segmento ubicado entre octubre de 2017 y el mismo mes de corriente año, la producción que más incrementó su precio es el pollo: 57,2 %. Para el mismo período, el valor de la carne fue del 39,5 %; la hacienda creció 40,9 % y el cerdo el 36,5 %.

   De acuerdo con CICCRA, en los mostradores del Gran Buenos Aires los precios de las tres carnes principales continuaron aumentando durante este octubre. Es cierto que el dólar y la hacienda  en pie perdieron nuevamente valor en el décimo mes del año, pero se destaca que los precios al consumidor siguen desde atrás los ajustes de precios relativos que se ponen en marcha en el sector, tanto a partir de crisis macroeconómicas como sectoriales.

   “En definitiva, la caída del poder adquisitivo de los ingresos de las familias le pone en el corto plazo un freno a la velocidad con la cual los precios al consumidor de los cortes cárnicos se pueden adaptar al nuevo valor de la hacienda en pie”, aclaró.

   En octubre, la carne porcina mostró el mayor aumento (5,8 % mensual). Por su parte, las carnes vacuna y aviar registraron subas de 1,2 % y 0,7 % mensual, en términos respectivos. Al comparar con el décimo mes del año pasado, la carne aviar aumentó 57,2 %, la vacuna, 39,5 %, y la  porcina, 36,5 %. 

   En tanto en los últimos seis meses (octubre 2018 versus abril 2018, cuando se inició la corrida cambiaria), el precio de la carne aviar acumuló una suba de 40,2 %; el de la carne vacuna un 25,9 % y el de la porcina un 25,4 %.

   En este semestre, las carnes porcina y vacuna pasaron a disminuir en comparación con el nivel general del IPC, que acumuló un alza de 27,4 % (producto de ajustes en precios de combustibles y otras mercaderías transables internacionalmente, así como de precios regulados (transporte, energía y gas).

   “A la inversa, todas las carnes se encarecieron de manera significativa frente al promedio de los salarios del sector privado formal, que aumentó apenas 14,9 % en los últimos seis meses”, dijo.

 

   Esto se produce en el marco en que el consumo de carne vacuna en la Argentina y las exportaciones continúan en recuperación e impresionante alza, respectivamente. “Se trata de un círculo virtuoso”, celebró.

   “Este proceso tiene su origen a mediados de 2015, cuando el productor agropecuario advirtió que podía haber un cambio de gobierno y, a partir de ahí, empezó a retener hembras; es decir, a quedarse con la máquina de producir terneros, y lo siguió haciendo durante 40 meses seguidos”, explicó.

   “El punto justo es entre 43 y 45 %, que es cuando hay equilibrio de stock. Mes a mes se retenía más del 3 % y así aparecieron los frutos. En 2016 casi no se notó, porque la retención de hembras se produce siempre en animales jóvenes, que se empezaron a entorar en 2017. Ahí empezó a verse el aumento en la producción”, detalló.

   “Este año vamos a producir cerca de 3 millones de toneladas de carne vacuna y, con el aumento de producción, el 85 % va a la exportación y el resto al consumo interno, que este año trae un aumento del 2 %”, agregó.

   Respecto del consumo de carne vacuna en la Argentina que, según el último informe de CICCRA es de 56,8 kilos por habitante por año, de enero a octubre de este año, cuando hace una década era de 75 kilos, el directivo insistió con su versión. “Sigo pensando lo mismo: es relativo”, sostuvo.

   “En la Argentina el cambio de hábitos de consumo y el desarrollo del pollo y del cerdo ha generado que, ahora, el equilibro no se da con el aumento o la disminución de la carne vacuna”, añadió.

   Aquí, el consumo de cerdo por habitante ronda los 18 kilos por habitante por año y el de pollo supera los 42 kilos. El resto, de escasa repercusión, es el pesado.

   “En este momento, nosotros estamos consumiendo 120 kilos de proteína animal. Y es un número exagerado, porque representa casi el doble de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS)”, manifestó.

   “Hay un aumento de producción de todos los sectores cárnicos y esto es así: lo que no se exporta hay que consumirlo en el mercado interno. Si el mercado interno no empuja, hay que exportarlo sí o sí. Y si no hay que reducir las producciones, pero con la carne vacuna es muy difícil hacerlo de golpe. En el pollo es más sencillo”, explicó.

   Schiariti sostuvo que las proyecciones para los próximos cinco años es de incremento de la producción en los tres sectores citados. 

   “¿La devaluación? Eso le dio el último empuje a las exportaciones”, afirmó.

   “De todas maneras, como siempre sucede cuando se produce una depreciación de la moneda en forma tan fuerte, los precios se pasaron y ahora la industria empezó a sufrir la caída, porque estuvo a 41 pesos (el kilo) y hoy el mayorista está a $ 35 y monedas, menos $ 3 de las retenciones. Esto es, de $ 41 cayó a $ 31, son diez pesos, que representan el 25 %. Por eso el ganadero ya no quiero vender más abajo”, aseveró.

   Respecto del futuro, Schiariti dijo que la buena noticia es que el sector está creciendo y lo seguirá haciendo.

   “Todo hace creer que los mercados externos serán un factor de desarrollo del sector”, sostuvo, aunque advirtió: “La mala noticia es que los precios del mercado interno no van a modificarse de manera significativa hasta que no vuelva a arrancar la economía. Es decir, hasta que el nivel del salario no vuelva a recuperar el poder de compra. Y esto puede llevar seis meses, tal como dicen los economistas”.

China, bien arriba

   En los primeros nueve meses de este año se exportaron 243,1 millones de toneladas de carne vacuna (+76,9 % interanual), equivalentes a 379,8 M/T r/c/h (+71,0 %), a más de 30 mercados. Son los volúmenes más elevados de los últimos 9 años.

Promoción de la carne vacuna argentina en China.

   Los ingresos por ventas al exterior totalizaron U$S 1.380,7 en enero-septiembre de 2018 y se ubicaron en el 50,6 % por encima de los ingresos registrados en enero-septiembre de 2017. El precio promedio registró una caída de 11,9 % anual, quedando ubicado en 3.636 dólares por tonelada r/c/h.

   En enero-septiembre del corriente año, China compró 6 de cada 10 kilogramos de carne vacuna exportada desde la Argentina.  Y, junto con Rusia, concentraron 7,5 de cada 10 ks. exportados.

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