EDITORIAL

Los premios Gardel, en casa

11/9/2014 | 00:39 |

La flamante directora del Instituto Cultural del municipio, Marcela Sainz, anticipó su voluntad de seguir los lineamientos de su antecesor, Sergio Raimondi, y continuar orientando la política de esa área municipal a apoyar a los artistas locales, convencida de que la ciudad cuenta con un “excelente nivel” que merece ser conocido por los propios bahienses, y merecedor del apoyo estatal para su proyección nacional.

Fuera de la usual postura de no valorar lo propio, precisamente por ser tan cercano y habitual -“ningún profeta es aceptado en su propia tierra”-, hay hechos por demás concretos, que dan cuenta de que esta tierra no ha sido modesta a la hora de generar grandes valores en distintos campos del arte, especialmente en la música.

La reciente entrega de los premios Gardel de Oro -galardón organizado por CAPIF, la cámara que agrupa a los sellos discográficos de Argentina, y que distingue lo más destacado de la música nacional, premiando el talento en diversos géneros y categoría- volvió a tener a su máximo ganador -Gardel de Oro- en Abel Pintos, luego de que éste se impusiera en los rubros de mejor álbum, mejor producción y mejor canción.

Pero eso no fue todo. En la misma entrega, la cantante Nora Roca recibió su premio Gardel por mejor álbum de cantante femenina, un reconocimiento por demás merecido para esta mujer, ganadora del Festival de Cosquín en 1987 y que cantó en lugares como el Café Tortoni y el Viejo Almacén.

Esta historia de músicos de relevancia no es nueva. Bahía Blanca se nutre de grandes protagonistas de la música nacional, sobre todo en materia de tango. Así se puede mencionar a Carlos Di Sarli –para muchos, el más grande músico y compositor-, Juan Carlos Cobián –autor musical de La casita de mis viejos- y Roberto Achával, el último cantor que tuvo Aníbal Troilo.

A ellos se suman Francisco Amor, el bahiense que estrenó los tangos Cuartito azul y En esta tarde gris, ambos compuestos por Mariano Mores, pianista de la orquesta de la que formaba parte, y Juan Carlos Marambio Catán, autor de la letra de El choclo y del tango Acquaforte, que formó parte de los repertorios de Gardel y Magaldi.

Por último, unos renglones para Armando Lacava, autor de la composición Un tango nada más, grabado por las orquesta de Di Sarli y Alfredo de Angelis, y que dirigiera la orquesta que acompañó a Tania en la grabación de un disco con todos los temas de su marido, Enrique Santos Discépolo. No son todos, ni se habla en pasado. Hay más nombres y mucho presente.

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