"Emi" González se quedó con todo: triunfo y campeonato
No podía ser de otra manera. Después de haber dominado el campeonato a lo largo de prácticamente todo el año, Emiliano González (Satorra Competición) tenía que cerrar su excelente temporada de la mejor manera. Y vaya si lo cumplió. El joven piloto pigüense, que el 26 de este mes cumplirá 20 años, consiguió el campeonato de la Fórmula Metropolitana tras ganar en la última prueba del calendario, disputada ayer en el autódromo Roberto Mouras de La Plata.
Fue la frutilla del postre y la manera de sumarse a los festejos por el 125 aniversario de su ciudad natal, cuyos actos centrales se celebraron ayer. La gente lo recibió con los brazos abiertos y le dedicó un festejo por demás especial.
Pero antes hubo una carrera, que además no comenzó de la mejor manera para González. Es que el auto sufrió una especie de quedo en los metros iniciales y perdió tres posiciones, para quedar séptimo. Incluso lo superó Juan José Garriz, su principal rival en el torneo.
Lejos de desesperarse, el pigüense esperó su oportunidad. Y le llegó. Es que cuando marchaba en el sexto lugar fue sobre Garriz, quien perdió el control de su máquina y terminó fuera de la pista. Comenzaba otra carrera, teniendo en cuenta que a esta altura la diferencia de puntos era por demás tranquilizadora.
Pero eso no era todo. El destino le tenía preparado algo especial para festejar el título de manera completa: primero saltó al tercer lugar con el toque que dejó fuera de carrera a Mario Valle y Claudio Dinoto Rama, mientras que después sucedió lo mismo con Alan Ruggiero y Bernardo Poggi (1º y 2º).
La cara opuesta fueron los bahienses María Abbate (Scudería Ramini) y Bruno Etman (Satorra Competición), quienes tuvieron inconvenientes apenas se largó la carrera. A María le empezó a fallar el motor, mientras que a Bruno --que quedó cuarto en el torneo-- se le rompió la caja de cambios.
Las 14 fechas no dejaron dudas. "Emi" le sacó 28 unidades de diferencia a Garriz, consiguió cinco triunfos y se subió en ocho oportunidades al podio. Demasiada diferencia con el resto.
Clasificación.
1) Emiliano González (Satorra Competición), a 416/1000; 2) Federico Fastuca (Castro Racing), a 707/1000; 3) Pablo Costanzo (Ré Competición), a 4s 590/1000; 4) Maximiliano Vivot (Scudería Ramini), a 5s 110/1000; 5) Julián Falivene (Tati Racing), a 8s 456/1000; 6) Julián Santero, a 10s 886/1000; 7) Juan J. Garriz (Ré Competición), a 12s 228/1000; 8) Emanuel Sagratella (Soncini Racing), a 13s 796/1000.
Su trayectoria
Nacido el 26 de diciembre de 1989, debutó en el automovilismo en 2005, en la Fórmula 3CV. También compitió en esa especialidad en 2006 y se convirtió en el ganador más joven en la historia de la categoría, con sólo 16 años. En 2006 también disputó dos pruebas de Sport Prototipos (ganó una) y en 2007 corrió cuatro fechas de la Fórmula Renault Pampeana. Finalmente, se sumó el año pasado a la Metropolitana.
Pasó un tiempo
25
años debieron transcurrir para que Pigüé contara con un campeón nacional de automovilismo. El último había sido Mario Gayraud, quien celebró el título del TC 2000 el 23 de diciembre de 1984.
"Es la alegría más grande de mi vida"
"Tuve muy poca suerte de campeón a lo largo del año y alguna vez me tenía que tocar".
Sin ocultar su felicidad, Emiliano González soltó una frase particular para describir lo sucedido ayer en el autódromo platense. El pigüense se dio el gusto de festejar el campeonato de la Fórmula Metropolitana con una victoria y después de observar cómo quedaban fuera de carrera los cuatro autos que marchaban delante suyo.
"Esta es, hasta el momento, la alegría más grande de mi vida. Sinceramente, es inexplicable", disparó.
Claro que antes de celebrar debió sufrir. Sobre todo después de la largada.
"Se me quedó el auto como sucedió en las tres carreras anteriores y me pasaron tres, incluido Garriz (Juan José). Después superé a uno, Garriz se fue afuera y el resto se tocó", contó.
"Cuando observé que mi rival del torneo se había ido afuera me tranquilicé. Ya era muy difícil que se le diera porque tenía que ganar y estaba atrás. El triunfo fue una circunstancia de carrera", comentó.
A la hora de encontrar las razones del título, González fue claro: "Más que nada se debió al equipo, ya que conté con un auto demoledor en todas las fechas. A veces lo aproveché y en otras me equivoqué. Se trabajo con mucho profesionalismo".