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Una pesadilla en la cabeza

Miembros del Centro de Investigación de Plagas e Insecticidas, dependiente del Conicet, realizaron el año pasado un trabajo que hablaba de la alta tasa de pediculosis en niños en edad escolar que se observaba, tanto en Capital como en el Gran Buenos. El trabajo demostró que, sólo en esta región, el 80 por ciento estaba infestado con piojos.


 Miembros del Centro de Investigación de Plagas e Insecticidas, dependiente del Conicet, realizaron el año pasado un trabajo que hablaba de la alta tasa de pediculosis en niños en edad escolar que se observaba, tanto en Capital como en el Gran Buenos.


 El trabajo demostró que, sólo en esta región, el 80 por ciento estaba infestado con piojos.


 De hecho, en los últimos 20 años, se ha advertido un importante incremento en la incidencia de esta parasitosis en todo el país.


 Además, en este informe se detectó una creciente resistencia de esos parásitos a la permetrina, compuesto que contiene la mayoría de los pediculicidas y la necesidad de desarrollar nuevos compuestos a los cuales los piojos aún sean sensibles.

¿Qué son los piojos? Existen unas sesenta clases distintas de piojos, pues cada mamífero tiene el suyo.




 El ser humano es el único que tiene tres tipos distintos de piojos: el de cabeza, el de cuerpo y el de pubis.


 El de cabeza es del que nos explayaremos en este artículo.


 El de cuerpo quedó prácticamente extinguido después de la Segunda Guerra Mundial y sólo puede ser observado, por ejemplo, en zonas de muy bajos recursos.


 El de pubis es el comúnmente llamado ladilla que, en general, se contagia por transmisión sexual.


 Estos molestos visitantes no tienen alas. Por lo tanto, no vuelan y tampoco saltan como cree la mayoría de la gente.


 Tienen seis patas, y, por detrás de las antenas, tienen ojos en forma de un par de córneas transparentes y salientes.


 Para alimentarse proyectan una estructura cilíndrica con dentículos que raspan la superficie del cuero cabelludo, permitiendo en el ingreso de los estiletes suctopicadores hasta la dermis, y mientras uno segrega saliva anticoagulante --irritante--, los demás succionan sangre capilar.


 Los piojos comen cuatro a cinco veces por día y durante y después de la ingesta defecan, por lo puede encontrarse en algunos casos Estreptococos y Estafilococos causantes de piodermitis que, favorecida por el rascado, pueden provocar infecciones cutáneas secundarias.


 La pediculosis afecta, sin distinción de raza o condición social, a la población mundial los 365 días del año pero los niños en edad escolar son la población de mayor riesgo.

El contagio. Ciertos factores influyen en la diseminación de la pediculosis.




 Por ejemplo, el uso de terapias incorrectas e incompletas, la creencia de que este problema fue controlado varios años atrás y, por último, la reacción de los individuos que consideran a la pediculosis como una enfermedad vergonzante, esconden su problema y no consultan, contribuyendo aún más a su propagación.


 El contagio de los piojos se realiza fundamentalmente, por contacto con cabellos infestados. Piletas de natación y areneros son también fuente de contagio y, en menor medida, accesorios del cabello.


 Es importante destacar que el "colegio" no tiene piojos, los bichitos van del colegio a casa y de casa al colegio en la cabecita de los alumnos infestados.


 Cuando un piojo esta fuera de su hábitat y ve un pelo, rápidamente se dirige a él en su afán por volver a alimentarse con la sangre del cuero cabelludo.
Recordemos que los piojos caminan a una velocidad de 23 centímetros por minuto.

Algunas medidas de prevención Además del tratamiento con insecticidas químicos, hay que tomar otras precauciones para evitar el contagio de la pediculosis, sostiene el doctor Marcelo Saitta médico pediatra, instructor de residentes de Clínica Pediátrica del Hospital General de Niños "Pedro de Elizalde".





 Cortar el largo del cabello no tiene incidencia en el grado de infestación, ya que los piojos pasan la mayoría del tiempo cerca del cuero cabelludo en el nacimiento del cabello.


 La creencia de que el cabello corto evita la pediculosis es un mito.


 El largo del pelo sólo tiene incidencia en la facilidad de contagio.


 Por eso se aconseja a quienes lo usan largo, tenerlo sujetado con gomitas cuando están en contacto con niños que pudieran estar infestados.


 También se recomienda, ante la presencia del parásito, una exhaustiva remoción de piojos y, fundamentalmente, de las liendres, ya que si llega a quedar alguna no se corta el ciclo evolutivo del piojo.


 Es muy habitual que cuando alguien tiene pediculosis, haya otros miembros de su familia o convivientes afectado por la endemia.


 De ahí que se aconseje la revisión de todos los integrantes del grupo familiar, dado que si uno de ellos posee, pone en riesgo la tarea realizada al no cortar el ciclo de reinfestación.


 Si a un chico se le detectan liendres o piojos, es necesario desinfectar sus artículos personales, sumergiéndolos en agua hirviendo durante 10 minutos.


 Las liendres se eliminan con un peine de dientes finos o con una pinza. Es más fácil desprenderlas mediante un peinado a contrapelo.


 En cuanto a la higiene ambiental, y en el caso particular de escuelas, clubes y medios de transporte de los niños, sería suficiente cerrarlos durante 48 horas, dado que éste es el tiempo máximo que puede sobrevivir el piojo en condiciones de ayuno.

Un nuevo tratamiento efectivo. Para tratar la pediculosis, las drogas actualmente disponibles son: lindano, piretrinas y malathion.




 Entre las piretrinas, la más conocida es la permetrina, de toxicidad mucho más baja que las otras, aunque de moderada eficacia, dado la natural resistencia que crea estos parásitos.


 En la actualidad se está trabajando con un nuevo compuesto para combatir la pediculosis: el oleato de cobre.


 Se trata de una sal de cobre de ácido graso (ácido oleico) que ya está siendo comercializada como shampoo y tiene una concentración de tan sólo el 1 por ciento en dispersión coloidal acuosa.


 Se aplica en forma tópica y en escasa cantidad sobre la piel y/o cuero cabelludo para que desarrolle su acción durante un tiempo no mayor a 5 minutos en condiciones normales.


 Distintos trabajos realizados, entre otros, en el Hospital Pedro de Elizalde y Hospital Moyano de la Capital Federal, han demostrado la efectividad del oleato de cobre al 1 por ciento para el control eficaz de piojos y liendres.


 Los beneficios de este nuevo tratamiento son:


 * Fácil aplicación, similar a la de cualquier otro producto para la higiene habitual del cabello.


 * No irrita de piel ni los ojos.


 * Puede ser utilizado en forma frecuente, sin riesgo de toxicidad.


 * Puede ser utilizado en forma frecuente por todos los miembros de la familia.


 * No daña los cabellos.


 * Permitiría el tratamiento comunitario de la pediculosis sin riesgos asociados.


 * Agradable fragancia.


 * Puede ser utilizado como cosmético en reemplazo de los champúes comunes.


 * No es tóxico.

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 Centímetros por minutos es la velocidad a la que caminan los piojos.

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 Horas puede vivir, como máximo, un piojo en condiciones de ayuno.

¿Cómo es la evolución?




 El ciclo evolutivo del piojo puede resumirse así: a la semana de haber puesto el huevo o liendre nace el piojo o ninfa. En este estado es asexuado.


 A la semana se desarrolla y está en condiciones de procrear.


 Si es macho, después de la cópula muere. Si es hembra pone unos 10 huevos por día, durante 3 o 4 semanas.

Mitos y verdades

1
Se dice: Tener piojos en la cabeza significa que el niño y/o la familia es sucia.
La verdad: Los piojos pueden infestar a cualquiera, sin importar su condición económica, social o de higiene personal.

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 Se dice: Los piojos pueden vivir por semanas en las ropas, sombreros, cepillos y ropa de cama.


 La verdad: Los piojos sólo pueden vivir hasta 48 horas sin comer sangre, por lo que después de ese tiempo fallecen por inanición.

3




 Se dice: Los piojos transmiten enfermedades infectocontagiosas.


 La verdad: Esta teoría no está comprobada, pero el piojo transmite el tifus exantemático que asoló Europa desde el siglo XVI al XIX. Por ello se está estudiando si transmite el HIV o la Hepatitis B.

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 Se dice: El piojo de cabeza, de cuerpo y el de pubis son todos iguales pero se encuentran en distintas partes del cuerpo.


 La verdad: El piojo de cabeza, de cuerpo y el de pubis son distintos, tienen hábitos diferentes, viven en distintos hábitats y presentan diferentes riesgos de contagio, pero todos son hematófagos (comen sangre).

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 Se dice: Todas las infestaciones de piojos manifiestan síntomas.


 La verdad: Mucha gente no tiene ninguna sintomatología de la infestación de piojos. Cuando se detecta presencia de piojos o liendres en un integrante de la familia, se recomienda la revisión de todo el grupo familiar, incluyendo el personal de servicio.

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 Se dice: Los pediculicidas matan al piojo y a las liendres.


 La verdad: Debido al continuo uso de pediculicidas y a que los piojos, como cualquier ser viviente, tiende a generar defensas para protegerse, se está gestando un superpiojo que es resistente a las a las permetrinas. Del mismo modo y como no matan a las liendres (los huevos) se produce una autoinfestación cuando esas liendres nacen.

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 Se dice: Un tratamiento con un shampoo o pediculicida es suficiente.


 La verdad: Los tratamientos con pediculicidas, al no matar las liendres, deben ser repetidos constantemente. La única forma de resolver la infestación de pediculosis es el pasado de peine fino todos los días.

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 Se dice: Los niños se contagian la pediculosis en los colegios.


 La verdad: Como el piojo sólo puede vivir hasta 48 horas sin comer, los lunes no hay ningún piojo vivo en la escuela. Los piojos son llevados a las escuelas por aquellos niños infestados a quienes sus padres no les hicieron el tratamiento durante el fin de semana.

Dónde informarse




 La Asociación de Lucha Contra la Pediculosis brinda los siguientes servicios: Charlas informativas individuales o grupales, limpieza total del cuero cabelludo en nuestros consultorios o domicilios, revisión ocular e informe de grado de infestación de alumnos y personal de escuelas o socios de clubes o colonias de vacaciones.


 En la sede central, con teléfono (011) 4786-0064 o 4787-9425, como así en las localidades de las sedes franquiciadas, se podrá recibir información gratuita.


 También se puede consultar en la web: www.chaupiojos.com.ar