El Grand Grill

24/12/2021 | 16:22 |

   Por años, uno de los espacios clásicos del centro

Mario Minervino / mminervino@lanueva.com

   Hace 58 años, en diciembre de 1963, abrió sus puertas el restaurante Gran Grill, en San Martín 82, pegado al acceso a las recientemente inauguradas Galerías Plaza.

   El lugar era por demás estratégico, frente a la plaza Rivadavia, cuando el centro se consolidaba como adecuado para ese tipo de emprendimiento gastronómico. El grill consiste en una resistencia eléctrica que gratina pastas y también asa carnes y pescados como si se tratara de una parrilla.

   El nuevo emprendimiento se presentó como “el verdadero y auténtico grill que Bahía Blanca reclamaba”, disponiendo de “un sensacional asador giratorio gigante”. El menú era variado, aunque se promocionaba de manera especial el servicio de minutas, chops, parrilladas, sandwichs, copetines, envío de comidas a domicilio y fiambres caseros.

   Por otra parte se anunciaba el clásico copetín con diez platitos. “Un grill de primera categoría con precios más bajos que en cualquier parte”, indicaba la publicidad. Propiedad de Félix Cantarelli, Tomás Suñer Ochoa y Andrés Martínez, el lugar se convirtió rápidamente en un clásico, al punto que era necesario siempre reservar mesa para asegurarse un lugar para el almuerzo o cena.

   Pero además fue pronto elegido por las estrellas de la TV y los artistas que llegaban a la ciudad, al punto que nombres como los de Aníbal Troilo, Atahualpa Yupanqui o el ajedrecista Robert Bobby Fischer supieron visitar el lugar.

   Claro que no era la única propuesta. A pocos metros, en Zelarrayán 51, abrió sus puertas el Caballito Blanco, atendido por Willy Und Fritz, con un patio típico alemán y flores y plantas de lúpulo con las que elaboraba su cerveza.

Un poco más alejado, el clásico Hue-Telén, en Alem 265, que los jueves y viernes ofrecía su puchero criollo de 25 ingredientes. Para elegir y degustar, en la bahía de los 60.

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