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EL DELITO TUVO LUGAR EN PRINGLES

Caso Margiotta: para Casación hay “certeza” en contra de los acusados

11/11/2017 | 08:02 | El juez de la Sala III que votó en primer término revocar el veredicto absolutorio dictado hace 10 años y ordenar un nuevo juicio oral por el crimen del menor fijó postura incriminatoria contra Jorge Fabrizio y Pedro Martínez.

Caso Margiotta: para Casación hay “certeza” en contra de los acusados. La región. La Nueva. Bahía Blanca

Fabrizio y Martínez, durante el juicio de hace 10 años. Tendrán que volver a Tribunales de prosperar el fallo de Casación.

La valoración positiva de los controvertidos testimonios de dos hermanas, que habían señalado a los acusados como autores del asesinato del menor Federico Margiotta en Coronel Pringles, y el respaldo en otros elementos probatorios llevaron al Tribunal de Casación Penal de la Provincia de Buenos Aires a revocar la absolución de Jorge Alberto Fabrizio y Pedro Arturo Martínez, a 10 años del juicio y a 15 del aberrante delito.

Lo distintivo del caso es que la Sala III del cuerpo platense -integrada por Carlos Nattiello, Fernando Mancini y Martín Ordoqui-, si bien no dictó otro fallo -aunque tenía potestad para hacerlo- y ordenó un nuevo debate, fijó una postura incriminatoria contra Fabrizio y Martínez que, de alguna manera, condicionará al cuerpo judicial que tendrá que conformarse, ya que no podrán intervenir los mismos jueces.

De todas maneras, esta resolución aún no está firme, porque las defensas de los dos imputados podrán recurrir ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense.

“Nada hay en los dichos de las nombradas que reflejen ánimo de mentir, sus relatos son respaldados por otros medios de prueba”, aseguró el doctor Natiello en el fallo, en alusión a Natalia Lorena y Jésica Luzmila Gorordo.

Con matices, las hermanas -que para la fecha tenían 14 y 15 años- dijeron haber visto cuando, previo al día del crimen, Martínez golpeaba dentro de un camión al menor, en la puerta de su verdulería, que luego fueron invitadas y trasladadas a una “fiesta” en una casaquinta (donde habrían ultimado al joven, luego de ser ultrajado sexualmente), que a Federico le hicieron tomar vino con pastillas y que ambos acusados golpearon y vejaron al chico.

Natalia agregó que pudo ver cuando los dos hombres introducían la cabeza del chico -al menos cuatro veces- en un tanque de agua. La autopsia determinó que la víctima murió por asfixia mecánica por sumersión.

El Tribunal en lo Criminal Nº 3, que absolvió a Fabrizio y Martínez en 2007, había desacreditado los citados testimonios, porque ambas jóvenes rectificaron sus dichos más de una vez, tanto en la instrucción de la causa como en el juicio.

Sin embargo, según Casación, a la hora del análisis hay que tener en cuenta que pasaron 5 años entre el hecho y el debate, y que ambas chicas fueron víctimas de abusos, intoxicaciones, amenazas, son seudoanalfabetas y “han presenciado el horror”.

“Más allá de las diferencias son creíbles, ya que coinciden en lo sustancial (…) nada hay en los dichos de las nombradas que reflejen el ánimo de mentir, sus relatos son respaldados por otros medios de prueba”, se dijo en el fallo al que tuvo acceso “La Nueva.”.

En ese sentido marcaron, entre otros, los testimonios del policía Ricardo Morada, quien pudo corroborar los dichos de las hermanas, y del vecino Marcos Moreno, quien dijo haber visto a Federico, después de desaparecido, dentro del colectivo de Martínez.

La familia Margiotta confirmó que existía una relación previa entre el joven y Martínez, porque lo ayudaba con la verdulería.

Además, Casación marcó como negativos los informes psicológicos de los dos procesados y consideró de una “notoria irrazonabilidad” la convicción que llevó a los jueces Raúl López Camelo, Pablo Soumoulou y Daniela Castaño a absolverlos.

“El análisis de los elementos de la causa permite afirmar la certeza respecto de la intervención de los imputados”, advirtió Natiello.

“Los magistrados procedieron a realizar un análisis de los hechos como si se trataran de distintos compartimentos estancos, sin que exista conexión entre los mismos”, agregó.

Juicio que tuvo de todo

Más allá de las controvertidas declaraciones de las hermanas Gorordo -en el medio del juicio una de ellas cambió su versión, denunció presiones ante el juez de Paz de Coronel Pringles y volvió a declarar- el debate por el caso Margiotta tuvo de todo.

Desprolijidades que evidenciaron fallas durante la instrucción, testigos con sugestivos silencios y cambios repentinos de rumbo, y hasta situaciones que lindaron con lo bizarro, desde el momento que se conocieron detalles de la vida privada de Fabrizio.

Más allá del crimen, algunos testigos se encargaron de tachar la conducta moral del comerciante y lo calificaron de promiscuo.

Hubo adolescentes que reconocieron que les ofreció dinero a cambio de sexo y que supuestamente solía organizar “fiestas” en domicilios de aquella ciudad.

Una de las testigos mencionó un comentario que habría hecho Guillermo Holzman -supuesto dueño de una casa de citas- que terminó por ser desopilante: dijo que Fabrizio, durante un “encuentros” nocturno, era paseado en un chango de supermercado, acunado por una mujer, mientras “le hacían tener sexo” con otros hombres.