Salud.

UNA AFECCIÓN QUE SIGUE CRECIENDO

¿La tecnología cambia la vida de los diabéticos?

11/11/2017 | 08:05 | Los últimos avances han permitido ir perfeccionando la forma en que se obtienen los resultados correspondientes a la glucemia.

David Roldán

droldan@lanueva.com

Las nuevas tecnologías han posibilitado evolucionar en la detección de la hiperglucemia en los pacientes.

Van desde el análisis de glucosa en orina hasta el control de glucemia capital (método tradicional que implica una digito-punción y tiras reactivas con lectura a través de un reflectómetro) y el monitoreo continuo de glucosa intersticial, nuevo en la Argentina.

La doctora Laura Roccatagliata, médica a cargo del área de tecnología en el servicio de Diabetes del Hospital Universitario Austral, en el que se brinda asesoramiento adecuado al paciente, explicó que el avance tecnológico de los últimos años ha permitido perfeccionar la forma en que se obtienen los resultados glucémicos.

"El autocontrol glucémico de la persona con diabetes implica una constante toma de decisiones: por qué, cuando y cómo proceder", aseguró la profesional.

Además, la doctora Roccatagliata destacó la importancia en la educación terapéutica del paciente, por parte del médico, y el personal de salud para esta toma de decisiones.

La diabetes, profesionalmente conocida como diabetes mellitus, es una enfermedad metabólica caracterizada por un estado de hiperglucemia crónico por defectos en la secreción, la acción de la insulina o ambas.

El monitoreo de glucemia capilar (tradicional) es necesario en los pacientes con diabetes tipo 1, con diabetes tipo 2 en tratamiento con insulina o en situaciones particulares según la estabilidad metabólica y diabetes mellitus durante el embarazo.

Frente a las dificultades que supone el tratamiento tradicional, como la necesidad de punción y uso de sangre, el costo creciente de tiras reactivas y los posibles errores de lectura, el control de glucosa intersticial (una delgada capa de fluido que rodea las células de los tejidos debajo de la piel) aparece como una opción.

Se trata de un sensor de 35x5 milímetros que se coloca de forma sencilla (con un aplicador) en el área posterior del brazo y permanece allí gracias a un adhesivo.

Permite reconocer la tendencia, las oscilaciones y la variabilidad de las glucemias del paciente.

El método de control de glucosa intersticial dura 14 días y, de todas maneras, sigue siendo necesaria la medición de la glucemia capilar, posible con el nuevo sensor, para la toma de decisiones, como ser el ajuste de dosis de insulina previo a las ingestas, el diagnostico de certeza y tratamiento de hipoglucemias, entre otros", afirmó la doctora Roccatagliata.

"El acceso a la tecnología más modernas (nuevas insulinas, reflectómetros y tiras reactivas, sensores de glucosa intersticial, microinfusores de insulina, etc.) no implica que, por sí sola, logrará un mejor control metabólico", explicó la profesional del Hospital Austral.

Apuntó que estas nuevas herramientas terapéuticas deben utilizarse en forma racional, realizando el análisis de los resultados obtenidos, para llevar a un cambio de conducta y obtener mejor control metabólico.

Por tal motivo, la especialista asegura que los médicos deben recibir una formación continua en los nuevos métodos.

Convocatoria a jóvenes

Desde la Federación Argentina de Diabetes salieron a la búsqueda de los jóvenes que viven con diabetes, para que formen parte de una Red Juvenil, a nivel nacional.

Ya se cuenta con 30 nodos y el vínculo se da a través de las redes sociales, fundamentalmente whatsapp, pudiendo sumarse los interesados, de 15 a 35 años, en: jovenes@fad.org.ar o ingresar en www.fad.org.ar yu ver qué asociación de pacientes está más cerca de su zona.

Los organizadores reconocen que es difícil lograr que los jóvenes se acerquen a una asociación, porque es la edad en la que están estudiando o empezando a trabajar y la diabetes corre riesgo de quedar a un costado. El objetivo de la red es incentivarlos a que armen su propio grupo y se sumen a la red.