Zonas francas productivas: un modelo cada vez más cercano

Zonas francas productivas: un modelo cada vez más cercano

3/2/2018 | 11:46 |

El gerente de Zona Franca Buenos Aires Sur, Pablo Amarelle, analizó las posibilidades menos conocidas del Régimen de Aduana en Factoría.

Zonas francas productivas: un modelo cada vez más cercano

  Especial para "La Nueva.", por el licenciado Pablo Amarelle, gerente de Zona Franca Buenos Aires Sur.

    En momentos en que se debate la posibilidad de contar con zonas francas productivas en el país, el análisis comparativo se nutre de experiencias exitosas del exterior. Sin embargo, Argentina ha sabido implementar un régimen que funciona de forma muy similar, despertó en su momento los mismos miedos respecto a facilitar la importación irrestricta de insumos, y hoy es pieza fundamental en la inserción del rubro automotriz en las cadenas globales de valor.

   Es sabido que es un sector estratégico dado el considerable aporte en términos de producción, empleo y exportaciones, así como por las sinergias que genera en el entramado productivo local donde se emplaza. Lo que no muchos saben, es que la alta integración global de esta industria se apoya en un sistema creado en 2002 como régimen específico para impulsar las inversiones y exportaciones poscrisis, y ha demostrado un rotundo éxito luego de casi dos décadas: el RAF (Régimen de Aduana en Factoría).

   Si bien a nivel conceptual se trata de institutos diferenciados, los factores claves de éxito y los beneficios a nivel tributario y aduanero son semejantes a los que otorgaría contar con una nueva ley que permita la actividad productiva en zonas francas, con la ventaja en estas últimas de ofrecer esta plataforma a las pymes para usufructuar la infraestructura instalada, la confluencia de servicios logísticos y todos los beneficios del trabajo en redes. El imaginario colectivo tiende a emparentar el régimen franco (Ley 24.331) con el régimen vigente en Tierra del Fuego (Ley 19.640), cuando en la práctica dista mucho más de este que del régimen RAF (Dto 688/02), aunque los 3 son conceptos distintos (área franca, territorio aduanero especial y territorio aduanero general, respectivamente).

   Tanto en el nuevo régimen franco propuesto (proyectos de ley) como en el RAF, los beneficios arancelarios sobre los insumos importados se perfeccionan, o se hacen realidad, cuando el bien es exportado a otros países. Si en cambio la producción es destinada al mercado interno se debe efectuar la importación de esos insumos tributando lo que corresponda, habiendo sido el beneficio únicamente de diferimiento tributario. En ambos casos la exportación se dará, pero no porque la ley lo imponga (dicho sea de paso, condición prohibida por la OMC) sino porque la empresa tiene la competitividad para lograrlo.

   El RAF tiene también los condimentos necesarios para una operación de comercio exterior eficiente, como ser aduana domiciliaria (en la misma fábrica, de allí su nombre de “aduana factoría”), un régimen de arribo de mercadería ágil (permite ahorrar en intermediarios, demoras y costos), economías de escala, declaraciones aduaneras agrupadas para no ralentizar la dinámica productiva y evitar la burocracia, devengamiento tributario mensual, simpleza en el abastecimiento de insumos nacionales para favorecer la integración local, entre otros.

Pablo Amarelle.

   De esta misma forma es como trabajan las zonas francas productivas en el exterior, así como las llamadas zonas de procesamiento de exportaciones (ZPE), pero claro está, sería impensado en el país ser RAF sin ser un gigante del comex. Basta con mencionar que realizan más de 1000 destinaciones al año por valores superiores a los 100 millones de dólares, siendo estos los requisitos de giro operativo para acceder a este régimen.

   Las zonas francas presentan hoy una infraestructura disponible, zona primaria aduanera en su puerta, confluencia de servicios logísticos, sistemas informáticos de stock en línea con aduana, cerramientos perimetrales con seguridad y vigilancia las 24 horas, y controles adicionales como garantía de confiabilidad por parte de un concesionario solidario en las obligaciones y un ente público que ejerce control específico sobre los usuarios y la actividad.

   En otras palabras, es un recurso con escala disponible para que empresas de cualquier tamaño puedan acceder, con las medidas de control suficientes y concentradas para el Estado, al cual solo le faltaría un paraguas “RAF” para que alcance su potencial productivo en cada Provincia. ¿Qué diferencias existen entre el régimen RAF y régimen ZF respecto a la introducción de insumos del exterior para producción? El régimen franco no establece límites de tiempo para la permanencia en zona, y el usuario RAF debe darle alguna destinación en el plazo de un año: exporta el producto terminado, reexporta el insumo que ingresó o regulariza la importación del insumo al mercado local.

   ¿Qué otros beneficios existen en el régimen de ZF? Los servicios básicos se encuentran desgravados de impuestos nacionales y se facilita la incorporación de tecnología y materiales para su radicación libre de impuesto. A nivel provincial y municipal, los beneficios no distan de los vigentes para un emprendimiento que se radique en un parque industrial con fines productivos. Como ya ha interpretado nuestro coterráneo artista: “somos tan distintos e iguales”.

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