La cebolla logra resurgir de las cenizas tras una campaña sin lluvias en precosecha

¿Qué sucederá con Brasil?

La cebolla logra resurgir de las cenizas tras una campaña sin lluvias en precosecha

27/1/2018 | 06:30 |

La zafra venía de tres (sufridas) temporadas por la presencia de bacteriosis.

La cebolla logra resurgir de las cenizas tras una campaña sin lluvias en precosecha

Guillermo D. Rueda
grueda@lanueva.com

   Tres razones.

   “Clima seco, menor superficie sembrada —y por ende en los mejores lotes— y falta de lluvias en precosecha”.

   Los detalles, que no son menores, han sido determinantes para calificar la marcha de la campaña cebollera en el sur del sudoeste bonaerense.

   Así lo entiende el ingeniero agrónomo (Msc.) Daniel Iurman, coordinador territorial del Valle Bonaerense del río Colorado de la EEA del INTA Hilario Ascasubi-CERBAS.

   La cosecha temprana, que comprende el 25% de la producción total, ya ha concluido.

Daniel Iurman, del INTA Ascasubi.

   “La principal característica es que arrancó sin problemas sanitarios graves, ya que no hubo casos de bacteriosis”, explicó.

   “No aparecieron las lluvias fuertes, sobre todo en el fin de ciclo, y hubo temperaturas altas y clima seco que impidieron la proliferación de hongos”, agregó Iurman.

   “Las lluvias en precosecha son las que más daño hacen y provocan que, básicamente, se pudra la cebolla. Esto fue lo que sucedió en los últimos años y que tuvo a maltraer a la producción”, sostuvo.

   La cebolla de época, en tanto, que ocupa el restante (65%) de la producción total, está próxima a iniciar la cosecha y se extenderá hasta fines del venidero febrero.

Bolsa en pila

   —Ingeniero Iurman, ¿el productor está logrando un buen precio?

   —Las tempranas arrancaron en $ 80, $ 60 y 50 pesos (NdR: la bolsa en pila, en el campo; y sin considerar flete, armado de costo de la bolsa, que es de 10 pesos). En la medida de que fueron pasando los días, el valor se fue para abajo.

   —¿Se está cerca del costo de producción?

   —Sí. Hoy, la cebolla en pila a 40 pesos ya no es negocio. No debería caer de ese precio para que el productor, por lo menos, recupere lo invertido.
   “Respecto del costo de indiferencia, dependerá mucho del rinde y de cuánto invierta cada productor en el manejo.


   Una hectárea de producción hoy ronda los 60.000 pesos y llega a rendir, en condiciones adecuadas, unas 2.000 bolsas; es decir, se necesitan 30 pesos. Este es el costo directo, sin contar el arrendamiento y demás gastos como, por ejemplo, infraestructura.

   “Pero si el rinde es de 1.300 bolsas para esa misma hectárea, el costo de indiferencia se va para arriba. Por eso es que el valor en que se arrancó vendiendo la cebolla actual, en 80 pesos (la bolsa), era algo mejor de lo que estamos pagando ahora, que es 40 o 50 pesos”.

   —¿Por qué se cayó el precio?

   —Porque apareció más oferta. Es lógico.

   “Salvo que haya una demanda fuerte de Brasil, al estar la cosecha levantada muchos productores tienen la necesidad de vender para pagar cuentas y cuestiones personales o liberar un lote. Generalmente, se vende más al principio y, desde entonces, el precio empieza a caer.

   “Los que salen primero vienen con el precio de la producción de la provincia de Santiago del Estero (NdR: donde se inician las campañas), pero cuando aparece el volumen importante el valor cae. Lo que hay que hacer es ir viendo (el precio) todo el tiempo, o bien guardar un poco para ver qué pasa más adelante.

   “Además, como la (cebolla) temprana no tiene tanta durabilidad como la tardía, su salida se produce en forma más rápida”.

Las hectáreas

   —En esta campaña se sembró menos hectáreas, ¿por qué?

   —La implantación fue del 25% inferior respecto de las anteriores, que venían fluctuando entre las 10.000 y 12.000 hectáreas. Ahora estamos en las 8.000 Has. (NdR: el pico máximo fue en 2000, con 18.000 Has.).

   —¿Está bien o se podrían sembrar más hectáreas?

   —Las 8.000 Has. se ajustan por más producción de Brasil y a una mayor competencia. Pero eso es el mercado, porque —por ejemplo—si fracasa una cosecha del sur de Brasil y falta cebolla, se revalorizará la de acá. Este es el escenario actual, ya que aparentemente el clima ha acompañado a las producciones cebolleras en toda la región”.

   —¿Qué puede suceder de aquí en adelante?

   —Lo veremos en el avance de campaña. Lo único que puede favorecer al mercado es una devaluación. Porque te deja un poco mejor, pero los fletes siguirán iguales, o más caros, y la gran cuestión es saber qué pasa en el sur de Brasil con las cosechas y qué fuerza tendrá su demanda para generar algún tipo de impacto en nuestra región.


   —Es decir, no habría tanto mercado para que llegue la cebolla del sur del sudoeste bonaerense...

   —Aparentemente, pero tampoco se puede generar un escenario negativo para que se aprovechen los compradores. 

   “La cebolla nuestra domina el mercado hasta fines del invierno. Ahí habrá que ver qué pasa. Como se sembró menos, aunque es una cosecha de buena calidad, hay que ver qué sucede en el invierno con el mercado interno.

   “Si Brasil viene y compra, razonablemente, unas 100.000 toneladas del mercado, y nosotros tendremos menos producción, habrá que ver cómo nos reabastecemos hasta fines del invierno con la cebolla de nuestra zona y de la provincia de Río Negro. Ahí habría un repunte para esta zona. Es lo que nosotros esperamos, en realidad”.

Cuestión de calidad

   —¿Se puede retener cebolla en el campo sin perder calidad?

   —Es un cultivo que, hasta fines del invierno y principios de la primavera, aguanta. Siempre en pila. Es cierto que algo de pérdida siempre hay, pero si el invierno es frío y húmedo la cebolla resiste muy bien.

   “Algunos galpones del SOB están acopiando, aunque eso siempre implica un costo extra”.

   —¿La oferta de Países Bajos sigue firme?

   —Sí. Ellos exportan a 150 países, pero todo depende de la demanda del mercado brasileño.


   —¿Argentina ha importado cebolla?

   —Sí, pero en cifras poco significativas. Algo entró de Brasil, ya que en esta campaña hubo algunos problemas en la producción de Santiago del Estero y no rindió lo suficiente.

   —¿Cómo estamos desde el punto de vista competitivo?

   —Hay señales positivas en este sentido para el sector, ya que Brasil ha incluido la cebolla extra comunitaria en las llamadas LETEC (Listas de Excepción a la Tarifa Externa Común).

   “Este año la cebolla europea pagará una tasa del 25% de importación, lo que mejora la competitividad de la cebolla nacional. Este arancel se reducirá en los años siguientes: 20% en 2019 y 15% en 2020”. 

Patagones y Villarino

   De las 8.000 hectáreas que se siembran en el sur del sudoeste bonaerense, en el distrito de Villarino se implanta alrededor del 65% (6.800 Has.), en tanto que en Patagones está el 35% restante (3.200 Has.).

   En la Argentina se siembra entre 18.000 y 20.000 hectáreas.

   Los datos de 8.000 hectáreas implantadas en nuestra región son relevados por la Universidad Nacional del Sur (UNS) y Corfo Río Colorado, lo que presume una representativa precisión.

   En el resto del país, en tanto, los cálculos se hacen en base a consultas con referentes de la cadena cebollera.

   En esta campaña, en la provincia de Río Negro se sembraron cerca de 4.000 hectáreas; en la zona de Cuyo alrededor de 3.000 Has. y en el norte argentino casi 3.000 Has. 

   En Mar del Plata, en tanto, fueron unas 500 Has.


   “De acuerdo con los datos de siembra se puede decir que se ha atomizado la producción”, señaló el ingeniero Iurman.

   El sur del sudoeste bonaerense produce, generalmente, alrededor de la mitad de la producción de cebolla del país, de la cual el 60% va a consumo interno.

   En las tres últimas campañas, aunque especialmente en las dos pasadas, la bacteriosis tuvo a maltraer a la producción cebollera de los distritos de Villarino y de Patagones.

   La enfermedad, también denominada pico de agua, producida por la ocasión de precipitaciones intensas en el exacto momento de la precosecha, ocasionaron pérdidas por —sólo en el año 2016— unos 175 millones de pesos.

   Esto conllevó mucho descarte de bulbos en pila, además de una baja calidad que no cumple con los estándares de exportación.

   De este modo, la mayoría de lo producido se debió destinar al mercado interno, así como hubo lotes que quedaron sin cosechar por el mal estado de los bulbos.

El seminario del Mercosur

* Futuro: “Serán dos espacios: uno para análisis sobre el mercado global y otro para un seminario taller que trabajará en los senderos futuros de desarrollo de la producción en el Mercosur”, dijo Daniel Iurman.

* Dos: Se trata del 21º Seminario de Cebolla del Mercosur y de la 11º Fiesta Provincial de la Cebolla, que se desarrollará —por primera vez— en Hilario Ascasubi, del 15 al 18 de marzo venideros.

* Gratis: El ingreso es libre y gratuito, aunque se recomienda la registración en www.seminariocebollamercosur.com. También está la fanpage en Facebook.

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