Por el mundo

POR EL MUNDO

El imán de los arroyos

15/04/2017 | 21:07 |

Por
David Roldán

droldan
@lanueva.com

Es muy probable que quienes vivimos en las ciudades grandes, como el caso de Bahía Blanca, no tengamos noción de cuántos lugares para descubrir existen en la región.

Y no hay que transitar muchos kilómetros para encontrarlos.

Desde el sistema serrano de la Ventana son numerosos los arroyos que, en su descenso, llevan el agua hacia la ría, donde se perderá su valor para salinizarse.

Lo que no tampoco advertimos es todas las vivencias que pueden existir en ese camino serpenteado.

Rodeado, en general, por distintas especies vegetales que son producto de las semillas arrastradas por un caudal más o menos voluminoso.

Cuántos chicos (muchos hoy mayores), alguna vez se subieron a una bicicleta y marcharon hasta las orillas con una cañita de pescar o una simple latita envuelta con un poco de tanza y un anzuelo.

Encontrando una gran satisfacción cuando de pronto algún pejerrey quedó enganchado en su avaricia por devorar una lombriz o un trocito de carnada.

Ratos más o menos extensos en los que se mezclan silencios sólo cortados por el viento que nunca falta.

Ratos en los que nunca ha estado ausente alguna picardía propia de la edad que sirve, después, como cuento al regreso.

La vida necesita de cosas simples. Esta es una posibilidad. Pasar un rato junto a cualquier arroyito, de los tantos que hay en nuestra región...