Opinión.

CON LAS FORMAS DEL AYER

Un país motorizado

11/11/2017 | 07:55 | Escribe Mario Minervino

Hace 57 años, en noviembre de 1960, comenzó la “gran motorización” del país, con la fabricación de automóviles por parte de más de veinte empresas.

Considerado uno de los inventos más impactantes de la historia, la presencia del auto en Bahía Blanca comenzó en 1901, cuando, apenas llegado de su viaje de bodas por Francia, el médico Adrián Morado Veres circuló por las calles bahienses a bordo de su Dion Bouton, de 3 caballos de fuerza, impulsado a bencina.

Por décadas, el auto fue poco menos que un objeto de lujo, caro y accesible a pocos.

Hasta que, a mediados del siglo, empezó la “motorización” local con la radicación de empresas en diversos lugares del país y la producción en serie.

Para entonces, las bicicletas fueron reemplazadas parcialmente por las motonetas y aparecieron en escena los “ratones” alemanes y, de la mano de la Kaiser, jeeps, Estancieras y Rastrojeros.

En el año 1960 circulaban por las calles bahienses Bahía Blanca unos 16.700 automóviles “de todos los tipos y magnitudes”. Su distribución era la siguiente: 6.100 vehículos particulares, 198 de alquiler, 4.000 camiones y camionetas, 140 ómnibus y 5.650 motocicletas y motonetas.

En dos años el parque automotor local creció un 50 por ciento, llegando a tener coche uno de cada quince bahienses.

“En cuanto al futuro -vaticinó este diario-, muchos podrán tener un auto grande”.

Era el comienzo de una invasión, de un cambio urbano que nadie podría detener.

En la actualidad se considera que las calles trazadas en 1828 contienen el paso de 180 mil coches y 60 mil motos.

La cantidad genera caos vehicular, colapsos en horas pico y una constante atención municipal por mejorar las condiciones del tráfico.