Editorial.

Las antenas y la ciudad inclusiva

La visita a la ciudad del gerente ejecutivo del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), Agustín Garzón, sirvió para poner en el tapete la discusión que desde hace años se registra en la ciudad, referida a la colocación de nuevas antenas destinadas a permitir una mejora en las comunicaciones.
El funcionario señaló la necesidad de disponer de una legislación local adecuada, que permita la instalación de estos elementos a fin de generar que todo el ámbito urbano cuente con la adecuada cobertura de Internet, sobre todo en su categoría 4G, que es, señaló, “la que utiliza el 70 % de las personas”.
Si bien esta señal funciona de manera adecuada, el crecimiento que ha experimentado la ciudad en las últimas décadas, caracterizado sobre todo por hacerlo en extensión, ha generado que muchos barrios carezcan de señal y tengan dificultades para conectarse y establecer una adecuada calidad de comunicación.
Garzón explicó que hoy hablar de conectividad no significa referirse a un servicio o una prestación relacionada con la distracción o el entretenimiento. 
“Se trata -dijo- de un servicio básico, tan importante como cualquier otro”. De Internet dependen las posibilidades de desarrollo, de generar situaciones laborales, educativas y económicas.
Garzón refirió que es imposible hoy hablar de igualdad de oportunidades, de desarrollo y hasta de inclusión si existen poblados o barrios sin una buena conexión a las redes, con la calidad y velocidad que hoy exige el mercado.
El punto álgido del tema es la postura de vecinos y sociedades de fomento que de manera constante se oponen a la colocación de antenas, argumentando una supuesta afectación a la salud que éstas generan con sus radiaciones. 
Esta postura no reconoce ni entiende como ciertos los estudios existentes en la materia.
El propio ministerio de Comunicaciones de la Nación se encarga de supervisar esas instalaciones, de controlar su funcionamiento y de hacer cumplir las normativas vigentes al respecto. 
Bahía Blanca no puede dar la espalda a las nuevas herramientas ni perderse en discusiones vanas y sin respaldo. Las comunicaciones por Internet son básicas en el funcionamiento del mundo actual.