Roger Federer, el eterno número 1

20/2/2018 | 05:00 |

Por
Néstor Ávila.

   Después de adjudicarse su 20° título de Grand Slam en el Abierto de Australia, Roger Federer se propuso alcanzar rápidamente la cima del ránking de la ATP. Y vaya si lo consiguió. A 22 días de trazarse tal objetivo, se convirtió nuevamente en el N° 1 del mundo y a su vez en el tenista más veterano de la historia en llegar a esa posición con 36 años y medio.

   Los 500 puntos que obtuvo en el torneo de Rotterdam (le bastaba con entrar a las semifinales y terminó llevándose el trofeo en la final con el búlgaro Grigor Dimitrov) le permitieron superar en la clasificación a Rafael Nadal, a quien ahora aventaja por 345 unidades. Una diferencia suficiente para mantenerse al tope al menos hasta la culminación del Masters 1.000 de Indian Wells, el próximo 18 de marzo.

    Además impuso un récord de longevidad al dejar atrás la marca que ostentaba el estadounidense André Agassi, quien en 2003 había logrado el liderazgo con 33 años y 133 días.

    El maestro de Basilea no era el número 1 del circuito desde el 4 de noviembre de 2012. Antes estuvo en lo más alto del escalafón un total de 302 semanas, otro registro único en su trayectoria de leyenda. El lunes, luego de 1.931 días, inició la semana 303 para seguir ratificando su grandeza.

   Su ascenso fue maratónico. En enero de 2017, Federer volvió tras una lesión en la rodilla izquierda que le demandó seis meses de recuperación. En ese momento estaba afuera del top 10 y ocupaba el puesto 17. A partir de entonces acumuló nueve títulos más, tres de ellos de Grand Slam. En ese tiempo hilvanó 64 victorias –las últimas 12 de manera consecutiva– y apenas sufrió 5 derrotas. Por si fuera poco, en suelo holandés celebró su 97° campeonato sobre 146 finales disputadas y quedó a 12 de los 109 que acredita Jimmy Connors.

   En la comparación con otras disciplinas, Federer sobrepasó en edad a distintas glorias del deporte internacional. Por ejemplo, el basquetbolista Michael Jordan cosechó su sexto y último anillo de la NBA con 35 años, en 1998, y el atleta Carl Lewis conquistó su última medalla de oro olímpica (en salto en largo) con 35 años, en 1996.

   También con 36 años, al igual que el tenista suizo, el boxeador estadounidense Muhammad Ali se consagró campeón del mundo de los pesos pesados por última vez, en 1978, y el futbolista alemán Miroslav Klose ganó el Mundial de Brasil, en 2014.

   Justamente habrá que acudir a la élite para medir la real dimensión que adquirió Federer en su prolífica y brillante carrera profesional. Aunque ya no había discusiones sobre su condición de eterno N° 1 del tenis, está muy claro que también ocupa el lugar de privilegio en el que habitan, entre otros, Michael Jordan, Muhammad Ali, Usain Bolt y Michael Phelps.

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