Mundo Midget.

Midget: "Al principio no podía llevar el auto", dijo Luciano Benedetti

El pasado viernes, y con apenas ocho competencias estivales, largó la final desde la primera fila. A pesar de la exclusión, su actuación no dejó de asombrar a los presentes. 

Por Tomás Arribas / tarribas@lanueva.com   

   Nacer, vivir y criarse entre los fierros, un aspecto común entre los jóvenes pilotos integrantes del recambio generacional que actualmente se produce en el Midget. Esa tendencia, no menor, continúa acentuándose carrera a carrera.

   Sin ir más lejos, el pasado viernes, Luciano Benedetti, con apenas un puñado de competencias en su espalda contabilizando el invernal y la pequeña porción veraniega disputada, irrumpió en el plano puntero logrando algo que no muchos consiguieron en su primera temporada: largar una final desde primera fila.

   “Desde chiquito que estoy al lado de un auto de carreras, porque mi viejo (Gustavo) hace mucho que se dedica a esto; hace 22 años que tiene el taller y yo tengo 21. Empecé a seguir el Midget cuando mi papá atendía el auto de Marcelo Weimann (Invernal 2001). Me acuerdo específicamente una fecha que me llevaron a Dorrego”, contó el ex futbolista.

   El día de su debut bastaron un par de vueltas para que en boxes se aclame: “Este pibe tiene pasta”. Fue en ese momento, durante la prueba de suficiencia realizada en mayo pasado, cuando pudo apreciarse su potencial al volante.

   Aunque claro, los primeros pasos de Lucho en Midget reúnen factores indispensables para el proceso de aprendizaje de un piloto: un rico pasado en karting de tierra, un medio mecánico competitivo y los consejos de un grupo de gente exprimentada.

   —¿Cuánto ayudó el Karting en tu adaptación al Midget?

   —El karting te da mucho aprendizaje, especialmente en tierra donde siempre vas de costado y tendiendo a derrapar. Lo que tiene es que más seguro, en el Midget tenés que ser más pensante porque si no te golpeas.

   “Empecé a correr a los 10 años y me bajé a los 16. Me dio una buena base, pero además logré adaptarme rápido gracias a los consejos de Cristian (Napoli). Tener al lado a una persona que corrió más de 15 años como él es fundamental”, sostuvo.

   —¿Cuándo decidiste subirte?

   —Por una cuestión u otra no podíamos juntar el presupuesto, pero siempre supe que iba a correr; hasta teníamos un auto casi terminado para hacerlo pero no llegábamos con los tiempos. Por eso Cristian me ofreció su auto para debutar y una semana antes fui a probar a Médanos, con la familia Mancini que me dio una mano grande, y me pude subir por primera vez

   —¿Qué sentiste al momento de subirte? ¿Era cómo te imaginabas?

   —Al principio no podía llevar el auto ni dar una vuelta derecho; terminaba andando por cualquier lado. Pero acumulé vueltas y fui tomando confianza. Después era cuestión de soltarse en la pista. Me costó mucho poder dosificar el acelerador y llevarlo de costado. En el invernal la pista estaba muy pelada y eso costó. Por suerte pude agarrarle la mano rápido.

   —Llegó el verano, ¿cómo vive un debutante ese momento?

   —La primera fecha cuando salí a la vuelta de presentación, con tanta gente alrededor, me asusté un poco. Pero hace dos fechas que me siento en el auto y estoy tranquilo, más suelto. Me subía muy nervioso y ansioso por resultados, pero te vas dando cuenta que tenés que serenarte porque todo llega solo.

Pasado liguista

   Otra de las pasiones de Luciano Benedetti es la redonda, o al menos lo era hasta hace algunos años, cuando decidió colgar los botines y calzarse el buzo antiflama para subirse al Karting.

   “Jugué hasta hace dos años; llegué a estar en en plantel de reserva de Bella Vista. Pero después se me dio por empezar a correr en karting de tierra y tuve que elegir entre una cosa y otra”, contó.

   “Era delantero, más asistidor que goleador. Corría por las bandas todo el tiempo. Fue una parte muy importante de mi infancia, donde pude hacer hacer muchos amigos. Mi vieja siempre me acompañó a todos lados, porque a mi papá mucho no le gusta”, agregó.

   “Empecé en Olimpo y los últimos años jugué en Bella Vista. Llegué a probarme en Independiente pero me volví porque extrañaba. También pude representar a la selección de la Liga del Sur”, concluyó Lucho, ante la insistencia de Gustavo (padre) en hablar de fierros.

Bien acompañado

   Metros finales para el banderazo a cuadros en la competencia central y la máquina negra N°124, en su afán por capturar el quinto puesto, enganchó a Brian Altamirano y terminó golpeando el paredón, junto a Tuti y a Sebastián Burgos; maniobra que le valió la exclusión.

   Desde el centro de la pista, una señorita (de las pocas presentes allí) vestida con los colores del Club Midgistas de Sur, exclamó: “¡Nooooo!, bolu…, nada más había que llegar”.

   El lamento le correspondió a María Carla Damato, promotora del CMS y novia de Lucho, quien vivió de cerca y con mucha intensidad la labor de compañero de vida.

   “Mi novia es promotora. Nunca pensé que me iba a tocar elegir cajón ni largar en primera fila, y justo Vallejos (Luis) me eligió el cajón cuatro, donde estaba ella, y me arruinó el plan programado (risas). Está bueno compartirlo con ella porque hace tres años y medio que estamos juntos y me apoya mucho en esto”, contó Lucho.

Se va la primera del año

   Siete ganadores en ocho fechas, catorce pilotos que hasta el momento le darían vida al Playoff y veintitrés que han sabido tener un lugar entre los mejores doce; ello calca, a la perfección, la paridad por la que atraviesa el Campeonato Estival de Midget 2017/18, el cual sumará esta noche su noveno capítulo (el primero de 2018).

   Fernando Caputo (ganador en pista de la sexta), Luciano Franchi, Kevin Altamirano, Sebastián Burgos, Gustavo Zennaro, Daniel Altamirano, Brian Altamirano, Luis Vallejos y Gastón Pérez, entre otros, tranquilamente podrán inscribir su nombre en el listado de vencedores, a juzgar por el medio evidenciado en más de una oportunidad.

   A saber, con la novena programación, cuatro fechas restan para el cierre del tramo regular y 108 los puntos que están en juego. El margen se achica y la desesperación de algunos comenzará a evidenciarse en pista.