Cartas y sugerencias.

Colectivos: invertir y mantener

Tengo dieciséis años, vivo en Ingeniero White, voy a  una escuela que queda en Bahía y a un gimnasio que también queda en el Centro-Norte. O sea: en vacaciones son, por lo menos, dos viajes al día ($34,60 con la nueva tarifa) y en época de clases son cuatro viajes ($69,20) que en una semana se convierten en veinte ($346).

Mi familia tiene camioneta, pero la usamos solo si es necesario, siempre optamos por el transporte público. Teniendo en cuenta todos los comentarios que escuché en mi corta vida de los bahienses sobre los colectivos, me hace pensar que a esta ciudad no le agrada el transporte público, pero entiendo sus causas; siempre que hablamos sobre el transporte local aparecen comentarios como “siempre están sucios”, ”pasan cuando quieren”, “son coches muy viejos”. Muchos van dirigidos a líneas como la 500 o la 504, que son las únicas dos que van a White. Entonces, para no tener que comerme un viaje de cuarenta minutos a las 6:30 a.m. en un coche viejo; lleno de polvo; con amortiguadores que no amortiguan; en invierno, con dos grados bajo cero, sin calefacción, etc. viajo en auto o en moto, haciendo que el promedio pasajero/kilómetro baje a 2,19 y se registre un auto cada 1, 6 bahienses y una moto cada 4,62, contribuyendo a que las calles se rompan y que se genere más contaminación. 

Podemos sacar dos conclusiones: la primera es que no estamos siendo responsables y amigables con el medio ambiente y la infraestructura de la ciudad por falta de conciencia. Y la segunda: las empresas locales no ven las prioridades. Propongo que las empresas de colectivos suban la oferta de viajes, mejoren el servicio. Mientras más agradable sea el viaje, más gente va a viajar, por lo tanto el índice de pasajero/kilómetro subirá y la tarifa plana bajará. Tan simple como pedirle al Sr. Fournier lavar las ventanas del lado izquierdo que estuvieron como tres meses llenas de barro en el coche de la 500 que pasaba 13:05 por Mitre y 11 de Abril, a la Sra. SAPEM revisar que ande la calefacción y al buen San Gabriel que ponga un coche más en la hora pico. Es invertir y mantener, no comprar una caravana de coches para cada línea.

Juan Cruz de Mendonça Acevedo
Ingeniero White