Columnas.

La educación y la falta de interés

Por: Maximiliano Allica

   “Dejamos de poner interés en la educación. La educación importa poco en la Argentina. Más allá de lo que se dice en los discursos, en la realidad, importa poco. Los conflictos han estimulado a la gente a sacar a los chicos de la escuela de gestión estatal para pasarlos a las de gestión privada, algo que muchas veces tiene su justificativo cuando se trata de escuelas confesionales o escuelas especiales. 
   "En muchos casos, las familias huyen de la educación de gestión estatal para garantizar que en un contexto de tantos paros y dificultades los chicos puedan, al menos, asistir a la escuela. Se ha perdido la valoración de la escuela pública, algo que para la Argentina ha sido muy importante, porque ha permitido la coexistencia de personas de estratos sociales muy distintos, lo que ha servido para elevar el nivel de la gente. 
   "Antes, en estas escuelas, debajo del guardapolvo blanco estaban el hijo del médico, la hija del almacenero, del abogado y del carnicero. No se sabía quién era quien, porque éramos todos iguales. Hoy, los ricos se educan con los ricos, y los pobres con los pobres, en “guetos”, lo que resulta socialmente muy pernicioso. 
   "El mejor predictor del nivel académico de los alumnos es el nivel socioeconómico de sus familias. Por eso, las escuelas de gestión privada suelen obtener un mejor desempeño, porque atienden a un grupo social que puede pagar y que tiene interés por mandar a sus hijos a esas escuelas. De allí el contraste entre escuela pública y privada. 
   "El estado en que se encuentran muchos edificios escolares demuestra el desinterés por la función que cumplen. Todas las grandes escuelas que heredamos del pasado señalan la importancia que se le daba en ese momento a la educación. Domingo Sarmiento era criticado porque los edificios que hacía construir para las escuelas eran lujosos. Él respondía que, efectivamente, lo que se pretendía con eso era destacar la importancia de la educación para el Estado, para el país. Esa idea se ha perdido, y esos edificios se vienen abajo porque a nadie le interesa mantenerlos. Ahí está el punto central: la falta de interés".
   ¿Tiene razón el ex rector de la Universidad de Buenos Aires, Guillermo Jaim Etchevery? Sus declaraciones acaban de ser publicadas por el Departamento de Audiovisuales Editorial San Pablo.