Un camionero hallado muerto y un asesinato que permanece impune

Un camionero hallado muerto y un asesinato que permanece impune

18/9/2017 | 07:00 | En diciembre de 2002, el cadáver del transportista pringlense Eduardo Augusto Turlan fue encontrado en el interior de su vehículo con un disparo en la cabeza.

Un camionero hallado muerto y un asesinato que permanece impune

Fotos: Pablo Presti-LN.

   El crimen del camionero pringlense Eduardo Augusto Turlan, ocurrido a mediados de diciembre de 2002 y cuyo cadáver fue hallado por nenas que estaban jugando en una calle de Ingeniero White, forma parte del misterioso cuadro de delitos impunes y, en este caso puntual, la modalidad con que se perpetró el hecho presentó características similares a las utilizadas por los denominados piratas del asfalto.

   En avanzado estado de descomposición, el cuerpo del transportista, de 40 años de edad, que presentaba un disparo en la cabeza, fue descubierto sobre el mediodía del viernes 13 de diciembre, entre 24 y 48 horas después de muerto, en el interior del vehículo que conducía, un Mercedes Benz 1620, que se halló estacionado junto al cordón de los números impares de Lautaro al 3600, casi en su intersección con Guillermo Torres.

   “Yo tengo siete hijos, cinco varones y dos mujeres. Era verano, las nenas estaban jugando en la calle y sintieron un olor feo cuando pasaron frente al camión que hacía un día y pico habían dejado frente a mi casa. Le comentaron eso del olor feo a mi mujer (Yolanda De la Canal) y cuando abrieron la puerta vieron a un montón de moscas y el cuerpo del hombre. Entonces mi señora llamó a la policía y después tuvimos que ir a declarar a la comisaría y al Juzgado”.

   El relato es actual y pertenece a Rubén Ullman, un exfutbolista que luego de vivir durante algunos años de su infancia y juventud en General Daniel Cerri, donde llegó a jugar “varios años en Primera con Sansinena” y se ganó el apodo de "Garrincha", regresó a la localildad portuaria, donde reside en su casa paterna.

   La sorpresa del hallazgo en una zona absolutamente urbanizada pero que no ofreció testigos, obligó a los investigadores a reconstruir el recorrido desarrollado por la víctima en sus últimas horas de vida.

   De esa forma, lograron establecer que había viajado desde la localidad bonaerense de 30 de Agosto junto a otros nueve compañeros de ruta, quienes “se fueron dispersando hasta unos kilómetros antes del acceso a Pigüé, donde lo vieron por última vez”, señaló oportunamente el comisario inspector Raúl Emilio Mombelli, por entonces titular de la Delegación Departamento de Investigaciones de nuestra ciudad.

   El plena pesquisa, originada en el marco de la causa Nº 55.081, el vocero policial informó que "en Bahía Blanca (a Turlan) no se lo vio para nada. Sin dudas, cuando han traído el camión ya habría ocurrido el hecho y lo dejaron donde fue encontrado. Se refuerza la hipótesis de que fue interceptado en la ruta y traído hasta allí", subrayó.

   Quince años después, Ullman tampoco tiene dudas que el hecho tuvo esa trágica cronología.

   “Al hombre le habían pegado un tiro... Lo mataron en la ruta y lo dejaron acá luego de vaciar la carga”, dijo el exfutbolista.

   Los investigadores apuntaron de llenó a la hipótesis de que el camionero fue víctima de piratas del asfalto, puesto que el trigo que transportaba no fue hallado al momento de ser encontrado el cuerpo y no había sido descargado en ninguna de las terminales portuarias oficiales.

   Tanto el camión como su acoplado -que fue ubicado dos días después en la playa de estacionamiento del expendio de combustible ubicado en Pedro Pico y el Camino de Acceso a Puertos-- se hallaban vacíos.

   Ullman, habla pausado y en voz baja, como midiendo lo que va a decir.

   “Después, con el tiempo se decía que (los autores del crimen) eran dos tipos de acá, de White, que están vivitos y andan por acá. ¿Porqué lo mataron?, porque estaban drogados”, sostuvo el hombre poniendo fin a la conversación.

No se pudo defender

   Secuestro. Los peritos incautaron en el camión un arma enfundada que no había sido accionada. Como el revólver apareció debajo de la cucheta, se estimó que la víctima no tuvo oportunidad o tiempo para defenderse del ataque.

   Informe. El cadáver fue hallado vestido, boca abajo en la cucheta del camión y presentaba un disparo con ingreso debajo de la oreja izquierda. "El disparo es de arma de fuego de perdigones. No se utilizó una bala sino un cartucho", dijo entonces el comisario Mombelli.

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