Buenas y malas para el Gobierno en la recta final

8/8/2017 | 18:57 |

Por
Eugenio Paillet

   El Gobierno recibió con inocultable satisfacción dos noticias ocurridas en los días que marcan la recta final hacia las PASO del 13 de agosto. Por un lado la detención de Claudio Minnicelli, el cuñado de Julio de Vido, acusado de contrabando en la causa conocida como "la mafia de los contenedores". Y por el otro, la decisión de la Cámara Nacional Electoral de prohibirle a Carlos Menem que sea candidato a senador en las listas riojanas del próximo domingo.

   Como contrapartida, hubo ceños fruncidos ante dos hechos puntuales que no tienen nada que ver entre sí. De una parte, la extraña desaparición de Santiago Maldonado, un aparente militante de la causa mapuche en Chubut, del que no se sabe nada hace una semana y que ya le dio pie al cristinismo duro para batir el parche sobre las responsabilidades del Gobierno.

   A la par, pero por otro andarivel, la administración busca acusar el impacto de una inflación que no cede y que según el Congreso o mediciones privadas y de economistas de la oposición podría estar en julio por encima del 2 %.

   Veamos cada caso. La detención de Minnicelli, cuñado del exministro de Planificación y hermano de Alessandra "Lali" Minnicelli, que cuando fue directora de la SIGEN era la funcionaria que debía controlar los actos de gobierno de su esposo, en tiempos en que "El Odio", como lo apodaban en la intimidad al ahora comprometido judicialmente exministro, reinaba en el gobierno del matrimonio Kirchner.

   "Es una buena noticia", dijeron sin eufemismos en despachos del primer piso de la Casa Rosada. Sin esquivar las sospechas que les descerrajó el kirchnerismo por la oportunidad, justo en la recta final de la campaña, para encontrar a un hombre que vivía sin ocultarse en un barrio de clase media de Mar del Plata, dicen los confidentes que el apresamiento del "Mono" repone en el último tramo del camino hacia las urnas la estrategia del gobierno que era machacar contra la corrupción de los doce años de gobierno kirchnerista.

   Del mismo modo que celebraron el apresamiento del llamado "contador de los Kirchner", Víctor Manzanares, que hoy está preso mientras e investiga maniobras fraudulentas para desviar l cobro de alquileres violando el embargo judicial sobre las cuentas de la expresidenta y su familia.

   La decisión de la cámara con competencia electoral de negarle a Menem la posibilidad de presentarse como candidato a senador el próximo domingo en su provincia, fue destacada en esas conversaciones reservadas de los funcionarios del gabinete.

   No sólo es "una buena señal en dirección a que de una vez por todas la gente debe votar personas y no prontuarios", dijo un secretario, sino que a caballo de ese "regalo" de los jueces a cinco días de la elección se fortalecen las chances del exministro de Defensa, Julio Martínez, que venía claramente atrás del expresidente en las encuestas que se conocieron en los últimos días en la provincia.

   Los datos sobre la inflación de julio definitivamente provocaron un regusto amargo en algunos funcionarios políticos de la administración. Nadie sabe qué dirá el INDEC, cuyos datos se conocerán esta semana. Pero todos los indicios previos, entre ellos el IPC que mide el Congreso, no pronostican buenas noticias, sino lo contrario: el costo de vida se dispararía otra vez por encima del 2 % mensual, cuando el Gobierno venía prometiendo que la inflación bajaría hasta ubicarse en agosto o septiembre por debajo de un dígito.

   Si hacía falta un reflejo de ese estado de desazón, ahí están las palabras del propio presidente, que en un reportaje de las últimas horas dijo que su principal obsesión no es Cristina, ni las PASO, ni la pelea con los gobernadores. "La inflación, esa es mi obsesión", confesó Macri.

   El caso del militante Maldonado es tal vez el que genera mayor expectativa por su desenlace en el gobierno y puntualmente en el ministerio de Seguridad que conduce Patricia Bullrich. Desaparecido desde hace ocho días cuando presuntamente participaba en Neuquén de una marcha en defensa de los reclamos de la comunidad mapuche, en medio de incidentes con la Gendarmería, se ha convertido en prioridad en la agenda de la ministra y también de su colega de Interior, Rogelio Frigerio.

   Mientras el macrismo niega rotundamente cualquier vinculación de la fuerza de seguridad en la desaparición del joven, desde el kirchnerismo no tardaron ni un segundo en responsabilizar al Gobierno, a Bullrich y a la Gendarmería. En la Casa Rosada sospechan que el cristinismo busca embarrar la cancha antes del domingo y por eso intentaría cargar las tintas con un caso que hasta ahora tiene más incógnitas que certezas.

   No les pasó desapercibido el veloz tuit de Cristina Fernández, que salió del silencio de radio para reclamar "la aparición con vida" de Maldonado. "Estamos en campaña y no descartamos absolutamente nada, y cuando decimos nada, es nada", enfatizó un vocero de la ministra con inocultable intención.

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