Columnas.

Lo que hicieron de nosotros

Por: Maximiliano Allica

Yo tiro los títulos y ustedes adivinen de qué década son: "No hubo acuerdo y los docentes no inician las clases"; "El presidente del BCRA dijo que vienen tres meses complicados en materia de inflación"; "Cortes de luz en toda la ciudad"; "Mirtha Legrand cumple años y proyecta una nueva temporada de almuerzos". Pasa la vida y no cambiamos de problemas. ¿Tan poco interesantes somos?

El presidente estuvo en España y un dirigente de Podemos, una suerte de kirchnerismo ibérico, le reclamó por la situación social de nuestro país. Luego envió un mensaje al pueblo argentino: "Vamos a volver". Suponemos que fue una alusión al cristinismo y no a las carabelas. Cada uno es tan mal pensado como quiere.

Dos acusados de asaltar a un comerciante de Pehuen Co, y casi volarle la nuca de un disparo, fueron declarados no culpables en un juicio por jurados. A dos años de implementarse este sistema donde la justicia la ejercen 12 ciudadanos comunes, en los tribunales de Bahía Blanca se registraron 14 absoluciones y 5 penas de cárcel. El bahiense cacarea mano dura, pero al enfrentarse a la responsabilidad se le esconden los huevos.

Tiro un título y adivinen la década: "El presidente de Estados Unidos dijo que su país debe expandir su arsenal nuclear y estar a la cabeza de las potencias atómicas". Una ayudita: no fue Roosevelt.

En Bahía Blanca, a una chica de 14 años la contactaron por Facebook para un trabajo y la abusaron. Las redes sociales son un océano con playas paradisíacas, costas rocosas y tsunamis. Cuidémonos.

Un ex docente universitario generó cientos de adhesiones en Twitter al proponerse como maestro voluntario para que empiecen las clases. El tema es complejo, porque los huelguistas tienen razón en sus reclamos. No obstante, quienes pretenden que los chicos estén en el aula 180 días al año, incluso en este contexto, también tienen razón. El problema de fondo, como en casi toda discusión, es querer tener razón. No hipotequen el futuro de los chicos. Cedan.

Para tener problemas nuevos debemos superar los anteriores. Hace años que discutimos lo ocurrido décadas atrás, lo cual es valioso, pero pensamos demasiado poco en qué tipo de desarrollo queremos para el país o la ciudad, por ejemplo, de cara al año 2050. Les propongo que cada uno piense una o dos características centrales que deberían distinguir a Bahía Blanca a mediados de este siglo. Solo dos. Y, si les cuesta proyectar futuro cercano, entenderán lo que hicieron de nosotros en el pasado reciente.