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Argentina, un país con buena gente

Por: Maximiliano Allica

La gobernadora votada por el 50% del padrón de Bahía Blanca no dijo ni hizo nada durante la ausencia total de agua en la ciudad. La culpa del desastre en ABSA no es de María Eugenia Vidal, pero resolver los problemas de ahora en adelante sí es su responsabilidad. Asúmala.

En la Provincia, Vidal debe lidiar con un FPV que busca acorralarla negándole el presupuesto. El principal negador es el diputado José Ottavis, hoy en pareja con la "pilota" Vicky Xipolitakis. El viaje es peligroso, veremos adónde nos conduce.

La triple fuga se explica por una combinación de factores: complicidad política y de fuerzas de seguridad, e ineptitud de una parte de esas fuerzas para atrapar a los prófugos a tiempo. En la cárcel de máxima seguridad de General Alvear, recordemos, las cámaras monitorean pero no graban. Somos campeones del mundo en mirar para otro lado.

Desde el cambio de gobierno hubo decretos varios: nombramientos de jueces de la Corte, modificación de la Ley de Medios, emergencia estadística. También la "revisión" de miles de contratos en el Senado, CCK y Municipalidades diversas, donde indudablemente habrá ñoquis e, indudablemente, gente con ganas de trabajar. Ojo.

En otra vereda, el grupo periodístico de Sergio Szpolski, el empresario de medios más favorecido por la pauta kirchnerista, dejó de pagar sueldos. Y las empresas de Lázaro Báez comenzaron con cesantías masivas porque Cristina, antes de dejar el mando, le cerró la canilla.

Pero lo peor de lo peor no son los otros sino nosotros mismos. En un país convulsionado por el cambio político, económico y social, cientos de personas se están quedando sin laburo o lo tienen en riesgo. Señalar a los dirigentes es justo, pero también lo más sencillo. Basta escuchar una acalorada sobremesa o leer las redes sociales para ver cómo los argentinos "del común" subrayan solo los despidos que les molestan y niegan los otros. A veces, incluso, los celebran.

Desearle desocupación a alguien es una de las escalas más bajas de la condición humana. Sepámoslo.