CAMPAMENTO CABB EN BAHÍA BLANCA

“El nivel que encontramos fue una sorpresa; está por encima de la media”

Los entrenadores Hernán Amaya y Laura Cors visitaron la ciudad en busca de talentos femeninos. Observaron más de 50 chicas y registraron a cuatro de ellas para seguirlas de cerca. Mauro Giovannini / mgiovannini@lanueva.com

Redundante sería profundizar sobre la calidad de jugadores que Bahía Blanca ha generado a lo largo de su historia. Sin embargo, cuando se trata de básquetbol femenino, la búsqueda se debe perfeccionar porque la competencia local y la cantidad de chicas que eligen el deporte dista del ideal.

No obstante, hasta nuestra ciudad llegaron dos de los entrenadores que conforman el cuerpo técnico de las selecciones formativas femeninas, con el objetivo de desarrollar el deporte, generar motivación y, fundamentalmente, poder sumar jugadoras a los procesos de Selección.

El Campamento Plan Altura y Programa de Desarrollo Individual Femenino se llevó a cabo entre jueves y viernes, en la cancha del club Barracas Central.

“Para nosotros fue una sorpresa el nivel de chicas que encontramos. Fue bueno y está por arriba de la media”, exclamó Hernán Amaya.

“Pretendemos sumar jugadoras a los procesos de Selección. Y también -agregó-en algunas regiones, difundir la actividad, colaborar para que los entrenadores mejoren y que también ellos nos ayuden al desarrollo de las chicas”.

Según manifestó el DT, eligieron Bahía Blanca porque era un lugar de donde les habían llegado dos chicas a la Selección, como Belén Tombesi (Tornquist) y Josefina Torruella.

"Teníamos la obligación de venir para saber qué faltaba en el desarrollo y con qué podíamos ayudar. Eso genera motivación en las chicas. Las potencias eligen sobre muchas más chicas de las que nosotros elegimos. Entonces, no habrá crecimiento si nos vamos a quedar armando sólo los equipos nacionales con jugadoras de Capital Federal, Santa Fe y Entre Ríos. Para pegar el salto de calidad que pretendemos, hay que federalizar, tratando de que se desarrollen las competencias locales para que las chicas no tengan que emigrar en edades tan tempranas", reflexionó Amaya.

Justamente, un caso fue el de la bahiense Laura Cors, encargada junto a Amaya del Campamento, quien se trasladó a Mar del Plata y más tarde a Capital para competir con las mejores.

“Tuvimos un grupo de Minis con el cual pudimos trabajar y divertirnos. En esta ciudad, esto es un incentivo para que crezca el básquet femenino. Nos encontramos con una grata sorpresa. No hay cantidad, pero sí muy buen material para trabajar, para seguir desarrollando y para mejorar”, aclaró Cors.

En ese sentido, ambos entrenadores se llevaron datos personales de cuatro chicas, tres de ellas bahienses (ver aparte).

“Queremos ver a todas, que no se nos escape ninguna. Es muy ambicioso pero tratamos de hacerlo y ya van más de 30 campamentos desarrollados en todo el país; hemos visto y hemos sacado muchas nenas que de otra manera no las íbamos a encontrar”, dijo Cors.

Pasó Bahía Blanca, se viene Comodoro Rivadavia. El básquet femenino, agradecido.