Columnas.

Balada dulce de trompeta una noche de lluvia

Por: Maximiliano Allica

Jueves a la noche, afuera llueve. Es una de esas lluvias densas, las gotas con peso, de finales de verano. Es una explosión después de varios días de calor comprimido, un alarde de furia natural más acorde con otro escenario, cercano al trópico, no a la ciudad con calles de asfalto desbordadas de agua, esos riachos que en lugar de lunas llenas reflejan faroles tenues sin gracia.

Sentado junto al piano, escucha la grabación y sonríe satisfecho. El salto descendente de octava del contrabajo logró esa cuota de enigma que él tanto pedía.

¿Para dónde va a salir, me pregunto yo, qué tono va a elegir este maestro de la sutileza?

Afuera llueve, se desarma el cielo. Thad ya no piensa en cuánto le gustaría conocer una de esas islas de colorido profundo del Caribe o la Polinesia. Ya no piensa en los cuadros de Gauguin. Su mente exuberante ahora está en París, en la primavera inalcanzable, en la ausencia de límites de su imaginación a través de la ventana.

La trompeta silabea las primeras frases. Quisiera describirlo en palabras, pero no puede. Si lograra verbalizarlo, sentiría que se destroza el encanto. Muchas veces practicó ese juego mental, definir a la música, a su música, en verbo y sustantivo, en adjetivo y metáfora, pero siempre la respuesta fue un monólogo en Sol menor o Si bemol mayor, para cortar las noches en los hoteles de ocasión.

Afuera llueve. Sabe que logró jugar con las notas igual que ahora lo hace con ese cigarro que gira de dedo en dedo. La obra está lista, cualquier retoque podría quitarle hechizo a su versión de April in Paris en quinteto.

El saco largo, el pantalón ajustado bien alto en la cintura, el corbatín un poco flojo. Sus zapatos están firmes en el suelo del estudio neoyorquino, pero su mente está en París, esa ciudad que no conoce, pero que imagina la única del mundo capaz de combinar en equilibrio la opulencia y la bohemia, Versalles y Montmartre, L'Oréal y la Piaf.

"April in Paris / chestnuts in blossom..." dicen que dice la trompeta y pocos podrán decirlo mejor que ella alguna vez. Es el tema que elegirá el sello discográfico Blue Note para abrir el disco The Magnificent Thad Jones, grabado en el verano de 1956.

La tormenta quiebra el anochecer, el mejor verano del mundo se esfuma. Adónde irá a parar, me pregunto. No me preocupa. Lo escucho a Thad, el magnífico. Está en su mejor momento. Nada malo nos puede pasar.