La única magistrada del Tribunal Constitucional de Bolivia, Silvia Salamé, declaró que la Corte Nacional Electoral (CNE) ya no puede conducir el referendo revocatorio del 10 de agosto hasta que se resuelva un recurso directo de inconstitucionalidad.
La resolución de Salamé -cuyos alcances no estaban claros esta mañana- fue calificada como "cantinfleada" por el gobierno de Evo Morales, que viene denunciando que algunos prefectos (gobernadores) opositores no quieren que se concrete la consulta porque temen ser desplazados de sus cargos.
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, vinculó a la magistrada con el prefecto cochabambino Manfred Reyes Villa, quien celebró la "suspensión" y demandó a la CNE "cumplir la ley", indicó la estatal Agencia Bolivia de Información (ABI).
Salamé informó que ella aprobó un decreto que instruye al órgano electoral a no continuar con el proceso del referendo "hasta que el Tribunal Constitucional diga si es correcto o no que la Corte Electoral haya rechazado el recurso legal", que fue presentado por el diputado opositor Arturo Murillo.
El pedido de Salamé fue calificado por el analista político Jorge Lazarte como polémico y confuso, porque el Tribunal Constitucional requiere como mínimo tres vocales para emitir una resolución.
"Pongo en duda que tenga efecto jurídico", precisó Lazarte en declaraciones que reprodujo DPA, mientras que el ministro de Defensa Legal del Estado, Héctor Arce, dijo que el anuncio de la magistrada "es una opinión sin ninguna atribución, apartándose de la ley". (Télam)