Bahía Blanca, Argentina
Una nueva ley tributaria, que incluye 25 impuestos, entró en vigor hoy en Cuba con el fin de dotar al Estado de mayores recursos, como parte de las reformas económicas del presidente Raúl Castro.
Después de medio siglo de paternalismo estatal sin pagar impuestos, los cubanos comenzaron a tener obligaciones tributarias en el marco de las reformas impulsadas por Raúl Castro desde que sucedió a su hermano enfermo Fidel en 2006, y que abrieron mayor espacio a la iniciativa privada, aunque el Estado sigue controlando más del 90% de la economía.
"La política fiscal cubana estará a partir de hoy en sintonía con la actualización del modelo socio-económico del país, al entrar en vigencia una nueva ley tributaria que complementa su sostenibilidad", dijo la agencia cubana Prensa Latina.
"Entre los propósitos de esa legislación, que se aplicará de manera paulatina, está contribuir al incremento sostenido de la eficiencia económica y de los ingresos al presupuesto del Estado", agregó.
La norma sustituye a una ley dictada en 1994 por Fidel Castro, cuando introdujo unas tímidas reformas en medio de una aguda crisis económica.
La nueva ley "grava los ingresos personales (con un tributo) a ser pagado por los cubanos y extranjeros con residencia permanente en el país por todos los ingresos que generen tanto en el territorio nacional como en el exterior", dijo Prensa Latina.
"También abarca a las personas naturales cubanas y extranjeras que no tengan residencia permanente en la isla, pero que generen ingresos en ella", añadió.
La ley incluye 25 tributos -7 más que la anterior-, sobre ingresos personales, utilidades, ventas, propiedad de viviendas, utilización de fuerza de trabajo, transporte terrestre y propiedad o posesión de tierras agrícolas, entre otros.
También contempla un impuesto al salario, pero éste no se aplicará por ahora. En Cuba el salario promedio mensual equivale a 20 dólares.
"En cualquier país del mundo es necesario pagar impuesto, lo que sucede es que en Cuba no hay ningún tipo de cultura (tributaria) y va haber por supuesto rechazo de muchas personas", dijo el economista opositor Oscar Espinosa Chepe.
Los trabajadores privados o "cuentapropistas" son ahora casi 400.000, pero el Estado sigue siendo el principal empleador en la isla, con una planilla de cinco millones de trabajadores. (AFP-NA)