El entrenador del seleccionado argentino, Diego Maradona, presenció hoy el partido entre Real Madrid y Alcorcón, por la Copa del Rey, observando en vivo los silbidos que recibió Fernando Gago y la impotencia de Gonzalo Higuaín, ambos convocados para el amistoso del sábado ante España.
Real Madrid tenía que remontar esta noche un 0-4 ante el modesto Alcorcón, de la tercera división del fútbol español, y sólo pudo ganar 1 a 0, ante la decepción de una multitud.
Maradona, junto a los doce convocados que hoy se entrenaron por primera vez en tierras españolas, fue a observar el partido y fueron testigos del "papelón" del Real Madrid.
La presencia del mejor jugador de todos los tiempos pasó desapercibida en un repleto estadio Santiago Bernabeu.
El estadio explotó en el segundo tiempo, cuando entró en el Real Madrid Marcelo por Lass, en un cambio que silbó toda la cancha y enseguida una multitud pidió la renuncia del chileno: "Pellegrini dimisión" se escuchó fuerte y claro. (Télam)
Viajará a Suiza
El seleccionador de fútbol de Argentina Diego Maradona mantendrá una audiencia en la sede de la Federación Internacional de fútbol (FIFA), el domingo en Zúrich, Suiza, en el marco del expediente disciplinario que se le ha abierto por sus recientes manifestaciones.
El entrenador será escuchado al día siguiente del amistoso de su equipo con España en el estadio Vicente Calderón de Madrid.
Diego Maradona realizó manifestaciones particularmente ultrajantes tras la victoria albiceleste 1-0 ante Uruguay en Montevideo, el 14 de octubre, triunfo que le valió a su equipo clasificar a la Copa del mundo de Sudáfrica 2010.
"Esto es para los que no creyeron en este seleccionado y para los que me trataron como una basura. Hoy estamos en el Mundial. Sin ayuda de nadie y con todos los honores. A los que no creyeron, que la ch...", había declarado quien fuera el máximo ídolo del fútbol argentino como jugador.
La FIFA, por su parte, decidió dos días más tarde abrirle un expediente disciplinario por sus palabras ofensivas. "Según el artículo 58.a, quien sea que atente contra la dignidad de otra persona por sus actos o sus palabras debe ser sancionado", había destacado en su momento Joseph Blatter, presidente de la FIFA. (NA)