En un clima de confusión, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, salió a rechazar esta noche de plano haber aceptado que las retenciones móviles eran un error y que se modificarían, como dijeron las entidades del agro, y todo indica que se agravó de nuevo el conflicto entre el Gobierno y el campo.
"En ningún momento se dijo que eran un error las retenciones móviles, lo que dijimos es que estábamos de acuerdo en solucionar los problemas que puedan haber generado en materia de mercados a futuro", señaló el jefe de Gabinete, quien advirtió: "Esperemos que se terminen las amenazas, si quieren ir al paro que lo hagan y que se hagan cargo de las consecuencias".
Fernández también salió al cruce de las declaraciones del titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, quien había asegurado tras la reunión que el ministro coordinador había admitido que las retenciones móviles eran "un problema". (NA)