El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, sostuvo hoy que la presencia del Secretario General de la OEA, Miguel Insulza, mañana en Honduras, no será para negociar, sino para plantear el reetablecimiento democrático en ese país.
En declaraciones desde Panamá, Zelaya afirmó que "Insulza no va a negociar, va a plantear el reestablecimiento democrático en Honduras, porque éste fue el primer golpe de estado del siglo XXI".
Recalcó Zelaya que "Insulza va a informar el ultimátum que impuso la OEA, va a plantear que informen como van a reestablecer el sistema democrático en Honduras y en función de la respuesta que le den, Insulza informará a la OEA el sábado a la mañana".
"Y entonces -dijo- se procederá a desencadenar un proceso de deslegitimación total de estas ilegales autoridades que han tomado el gobierno".
Zelaya agregó que "soy cristiano, soy capaz de perdonar, lo que no se es si el pueblo los va a perdonar. Yo no tengo un solo enemigo en mi vida privada, política o económica. Nunca he hecho daño a nadie y mi gobierno ha sido altamente respetuoso de los derechos civiles y ciudadanos".
Manifestó que "si dicen que he cometido delitos, pues tendrían que haber puesto en marcha los mecanismos constitucionales para sacarme del poder demostrando que cometí esos delitos, pero ahora son los militares los que deciden quiénes son los que gobiernan".
Expresó luego su deseo de "no volver nunca al pasado, jamás las épocas cuando las dictaduras y la guerra fría le hicieron tanto daño a nuestros países".
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, llegará mañana a Tegucigalpa para avanzar con las gestiones para reinstalar al presidente hondureño destituido, Manuel Zelaya.
Insulza viajará desde Guyana, adonde participó de la reunión de los países del CARICOM, confirmaron a ANSA fuentes de la OEA. Todavía no está claro quien serán los interlocutores de Insulza en Tegucigalpa, donde está instalado un gobierno de facto.
Las fuentes indicaron que la agenda está todavía en elaboración y que el jefe de la OEA conversará con "actores políticos" de la crisis hondureña. (Télam)
Se mantiene el clima de tensión
Honduras se durmió anoche bajo un clima de tensión y amaneció hoy con amenazas cruzadas por las marchas anunciadas por los seguidores del depuesto presidente constitucional, Manuel Zelaya, y los del golpista Roberto Micheletti.
"Pinocheletti, andate de Honduras", pueden leerse en las paredes del barrio que rodea la casa de Gobierno, trazando un paralelo entre Micheletti y el dictador chileno Augusto Pinochet.
Porque si el argumento más utilizado por quienes defienden el golpe cívico-militar es que con Zelaya "Chávez se instala en Honduras", de la otra vereda no se quedan atrás a la hora de comparar.
La resultante es una sociedad profundamente fracturada en donde los colores pastel no tienen lugar: o se es rojo furioso o se es negro muerte y así el diálogo se torna complicado.
La especie de rotonda que forman el Boulevard Juan Pablo II y la avenida Juan Manuel Galvez, junto con un par más de calles que la cruzan, es el lugar elegido por los seguidores de Zelaya para agruparse y tratar de marchar hacia la sede del Ejecutivo, aunque se trate de una tarea ciclópea si se repara en que cada cinco o diez metros hay un militar fuertemente armado para evitarlo.
Fue testigo preferencial -y víctima a la vez- una pizzería Hutys que se encuentra justo en ese sitio y "pagó" con todos sus vidrios hechos añicos.
Es que el invierno hondureño, que para los argentinos es puro cuento por sus 32 grados y una humedad cercana al 80%, levanta aún más temperatura cuando se selecciona a una persona al azar en la calle y se le pide una opinión.
¿Esto significa que existe un estado de sublevación y resistencia en el pueblo hondureño? No, y por el contrario, la fuerza que el presidente constitucional encontró en la movilización popular de los primeros momentos, con el correr de las horas se fue diluyendo.
Así, la batalla que Zelaya está ganando por mucho en el exterior con el respaldo a su figura de la ONU, OEA, MERCOSUR, Alba, Unión Europea y Estados Unidos, se invierte cuando se palpa la realidad local.
Es que en este territorio de poco menos de 8 millones de habitantes y en donde más del 60% vive en la pobreza según datos de la CEPAL, casi todo el aparato informativo y periodístico está volcado a defender la asonada militar.
No hay noticiero televisivo que deje de tratar a Zelaya como un delincuente, que niegue la caracterización de "golpe de Estado" y que llame a la población a no sumarse a los "subversivos" que sólo intentan "instaurar el caos" en el país.
Las alusiones al destino divino de los golpistas porque "actúan de acuerdo a los preceptos de la Iglesia" y los mensajes de calma bajo la fachada de que la dictadura se comprometió a convocar a elecciones "en tiempo y forma", se encuentran en cualquier conductor de informativo.
Uno de esos noticieros fue más allá aún y lanzó una encuesta para saber "si los hondureños están de acuerdo en dejar entrar a los enviados de la OEA", bajo un argumento tan lineal como arcaico: José Miguel Insulza, su titular, pertenece al Partido Socialista chileno y por ende la resolución que impulsó contra el golpe "fue meramente ideológica".
Frente a esto, los seguidores de Zelaya parecen David ante al gigante: salen con las caras tapadas para evitar que los reconozcan, no tienen líderes visibles porque están amenazados, no programan actividades porque se las prohíben y entonces optan por la sorpresa y el modo de comunicarse se limita al viejo graffiti y la pedrada.
Muy poco frente al aparato oficial, sobre todo si se tiene en cuenta que los pocos medios que se animaron a enfrentar al régimen sufrieron persecuciones, amenazas, encarcelamientos y hasta terribles golpizas, tal como le sucedió a un colega radial de la ciudad de San Pedro Sula.
Hoy, el vocero de la Secretaría de Seguridad, Héctor Mejía, reveló que en la madrugada fueron detenidos cuatro nicaragüenses porque "estaban armados y buscaban crear el caos", tras lo cual envió un mensaje para nada sutil: "le pedimos a la gente que si ve algún extranjero en actitud sospechosa, no dude en denunciarlo para el bien de la Patria". Cualquier reminiscencia con nuestro pasado, no es casualidad.
Externamente, el tema parece no terminar de hallar la vía para llegar a un entendimiento.
Internamente, poco a poco, Micheletti sigue abriéndose camino: ayer tomó juramento a diez nuevos funcionarios, hoy lo hará con al menos uno más, y con esto tiene el 90 por ciento de su gabinete completo.
Paralelamente, el Congreso suspendió ayer las garantías constitucionales en todo el país, por lo que a partir de las 10 de anoche los ciudadanos no pueden circular libremente ni realizar reuniones y se exponen a ser detenidos hasta por más de 24 horas si así la autoridad lo considera necesario.
En algunos lugares del interior, las movilizaciones fueron más importantes: miles a favor de Zelaya en la sureña Choluteca y otros tantos a favor de los golpistas en La Ceiba.
Hoy la cita es acá, en Tegucigalpa y nadie sabe qué puede pasar. (Télam).