El secretario general de la OEA José Miguel Insulza recibió el rechazo de las autoridades judiciales de Honduras a la exigencia de la comunidad internacional de restituir a Manuel Zelaya en la presidencia, por lo que el país se encamina a su suspensión del organismo.
El secretario de la OEA se reunió con el presidente de la Corte Suprema de Justicia Jorge Rivera, quien le dijo que la "decisión está tomada y es irreversible, hagan ustedes lo que quieran".
Insulza, quien además se reunió con jerarcas de la Iglesia Católica y con diplomáticos, comentó a estos últimos que ante esa negativa la OEA se encamina hacia la suspensión de Honduras, en cumplimiento de una resolución que fijó un plazo de 72 horas para que se restituyera a Zelaya en el poder.
"Tengo la impresión de que será una crisis que va a durar mucho tiempo", habría dicho Insulza a los asistentes a la reunión de cerca de 15 minutos en un hotel de la ciudad, según un diplomático que participó en el encuentro.
El secretario general de la OEA llegó hacia las 13H00 (19H00 GMT) a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Brasileña al aeropuerto de Toncontin de Tegucigalpa, en vez de la base militar vecina, donde se le había organizado una ceremonia con honores militares para darle la bienvenida.
Insulza viajará de Tegucigalpa a Washington donde este sábado notificará a la asamblea de la OEA de la negativa. La Asamblea le había encomendado la tarea de "notificar a los actores políticos hondureños sobre los términos de la resolución" que fijó el ultimátum.
De ser suspendida, Honduras se convertiría en el segundo país del organismo al que se aplica la sanción, después de Cuba, suspendida en 1962 y cuya sanción fue levantada en mayo justo en una reunión de la OEA realizada en la ciudad hondureña de San Pedro Sula (norte). (AFP-NA)