El jefe de los servicios secretos de España renunció hoy en medio de acusaciones de que utilizó dinero público para ir a cazar y pescar y a empleados de su dependencia para remodelar su casa.
El reemplazante del renunciante director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saiz, será nombrado mañana, informó el Ministerio de Defensa, que tiene a su cargo la supervisión del organismo de espionaje.
El CNI emitió un comunicado en el que Saiz, que fue jefe de espías durante más de cinco años, reiteró la "falsedad de las acusaciones" vertidas en su contra en los últimos meses, y subrayó que actuó siempre con "total transparencia".
Saiz dijo que su continuidad en el cargo habría terminado "perjudicando la imagen del gobierno de España", al que afirmó haber "servido lealmente", y para evitar un "posible deterioro" en el funcionamiento del propio CNI, según el comunicado.
La dimisión de Saiz llega tras la polémica que suscitaron unas denuncias de varios agentes y directivos del CNI, publicadas por el diario El Mundo, que lo acusaban de utilizar fondos de los servicios de inteligencia en beneficio propio.
El diario dijo que Saiz usó el dinero para satisfacer aficiones deportivas como cazar y pescar o viajar a lugares exóticos, y que también utilizó a electricistas, tapiceros y otros empleados del CNI para remodelar su casa de Madrid.
Asimismo, el ex funcionario del presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero dio trabajo en el CNI a tres sobrinos y dos hijos de amigos, según El Mundo.
A pedido del opositor Partido Popular (PP), Saiz se presentó ante la Comisión de Defensa del Congreso, el 20 de mayo, y a puertas cerradas ante la Comisión de Secretos Oficiales, el 24 de junio.
En la última ocasión, el ya ex jefe de inteligencia aseguró que estaba "muy satisfecho" porque había ofrecido "detalles exhaustivos" sobre "sus asuntos personales" y había presentado documentación que "acreditativa" de sus palabras.
Las explicaciones no convencieron al PP, que mantuvo sus presiones sobre el gobierno, lo que motivó la apertura de una investigación interna anunciada por la ministra de Defensa, Carmen Chacón.
Hasta el propio Zapatero fue tibio a la hora de defender a Saiz, ya que afirmó que debía ofrecer "todas las explicaciones" y añadió que "la confianza la tiene toda persona mientras está en el cargo".
A propuesta de Chacón, el Consejo de Ministros nombrará mañana al militar Félix Sanz Roldán, ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), como nuevo director del CNI.
Con el nombramiento de Sanz, hombre de confianza de Zapatero, los servicios de inteligencia españoles volverán a estar dirigidos por un militar.
La decisión no gustó al partido Izquierda Unida (IU), que a través del diputado Gaspar Llamazares consideró que "sustituir a un civil por un militar es un retroceso, un paso atrás". (Télam)