El presidente de Bolivia, Evo Morales, denunció que está en marcha un golpe civil y cuyo primer capítulo es la toma de instituciones públicas por parte de grupos de choque financiados por las prefecturas (gobernaciones) que controla la oposición.
El mandatario, quien anoche regresó al país luego de una gira por Libia e Irán, hizo la afirmación por teléfono desde el exterior a la agencia noticiosa estatal ABI.
Morales convocó a la unidad del pueblo y a las Fuerzas Armadas para defender la democracia, y destacó que los intentos desestabilizadores reeditan los prolegómenos de la asonada del 17 de julio de 1980 que lideró Luis García Meza.
"Las acciones del llamado Consejo Nacional de la Derecha, Conalde, en Cobija y Trinidad, coinciden con las asumidas durante el levantamiento armado contra la democracia el 17 de julio de 1980. Ahora intenta iniciar un golpe civil tomando instituciones", denunció Morales.
En ese contexto, advirtió que es obligación del Gobierno constitucional que encabeza preservar el estado de derecho y utilizar todos los instrumentos que le otorga la Carta Magna para garantizar su vigencia.
Denunció que los sectores conservadores, encabezados por los prefectos de Santa Cruz, Pando, Beni y Tarija ahora arremeten contra las Fuerzas Armadas y la Policía porque ambas instituciones "se constituyen en firmes baluartes del estado de derecho que hace 26 años recuperara el pueblo". (Télam)