Cuatro bombas de baja potencia puestas por el grupo independentista vasco ETA explotaron hoy en las playas cantábricas de Laredo y Noja, en el norte de España, sin causar heridos, informaron medios locales.
Una de las explosiones en Laredo se escuchó en toda la ciudad, -uno de los principales destinos de la comunidad autónoma de Cantabria- y su detonación produjo una columna de humo de unos 25 metros de altura.
Se trata de la primera acción de ETA de la tan temida "campaña de verano" contra intereses turísticos, que en los últimos 30 años se ha cobrado seis víctimas por medio de este tipo de atentados.
Un llamado en nombre de la ETA a los bomberos de Trápaga, en el País Vasco, advirtió esta mañana de la colocación de cuatro bombas en las playas de Cantabria, que fueron desalojadas por las fuerzas de seguridad antes que estallaran dos de estos artefactos.
El ministro del Interior español, Alfredo Pérez Rubalcaba, condenó los ataques y aseguró que cada vez pasa menos tiempo entre el día en que un miembro de la ETA pone una bomba e ingresa a una prisión.
"La mejor forma de asegurarse una estancia en prisión en España es ingresar en la banda", sentenció.
Por su parte, el jefe de la oposición del Partido Popular, Mariano Rajoy, condenó también los atentados y felicitó a las fuerzas de seguridad por su ágil reacción.
Rajoy transmitió su apoyo "al gobierno en la lucha contra el terrorismo, si su objetivo es derrotar a la organización".
La "campaña de verano" de ETA contra objetivos turísticos comenzó en 1979, y desde entonces ha causado seis víctimas mortales -tres en 1991, una en 2001 y dos en 2002- y numerosos heridos, además de cuantiosos daños materiales.
La primera acción tuvo lugar el 29 de junio de 1979 en Alicante, en las concurridas playas de Benidorm, aunque la campaña más intensa fue en 1996.
En los primeros años ETA atentaba en la zona del Mediterráneo, pero luego concentró sus acciones en el norte de España, en el País Vasco español y Cantabria. (Télam)