El huracán Dolly azotaba con furiosos vientos y lluvias la costa del Golfo de México, dejando a su paso un pescador muerto y obligando a miles de personas a refugiarse en albergues en el estado de Texas en Estados Unidos y en el norte de México.
El ojo de la tormenta golpeó primero el centro turístico Isla del Padre, en Texas, arrancando techos y derribando palmeras y carteles con sus vientos sostenidos de 160 kilómetros por hora y avanzaba más tarde por tierra firme con vientos de 120 kilómetros por hora.
Dolly tocó tierra como huracán categoría 2, pero poco después se degradó a huracán categoría 1 en la escala Saffir-Simpson y se espera que regrese a ser tormenta tropical, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH). (Reuters)