El gobierno del Perú autorizó hoy a las fuerzas militares a intervenir en apoyo de la policía en los departamentos andinos Apurímac, Cusco y Junín, donde se desarrollan jornadas de protesta con episodios de violencia.
Por el contrario, el gobierno levantó el estado de emergencia en las zonas de la Amazonía en las que se desarrolló la huelga indígena que se prolongó por 70 días y en la que murieron al menos 34 personas, consignó DPA.
Las protestas están concentradas en las provincias Andahuaylas (Apurímac) y Canchis (Cusco), donde hoy se completan 13 y 12 días de huelga cívica, respectivamente, y en La Oroya (Junín), donde trabajadores de la minera estadounidense Doe Run y sus familiares bloquean desde el lunes una estratégica ruta por reinvindicaciones.
El presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, está hoy en Andahuaylas para negociar con los líderes de la protesta. En esa provincia, al igual que en Canchis, a donde irá mañana el jefe del gabinete, la agenda es variada y comprende los más diversos aspectos.
Mientras tanto, organizaciones cívicas del departamento de Puno también preparan protestas similares, mientras que los productores de coca de la selva central anuncian movilizaciones con bloqueos de vías incluidos. (Télam)