Bahía Blanca, Argentina
El ministro de Economía Amado Boudou volvió a defender hoy las medidas oficiales para controlar el dólar contra la fuga de capitales y reconoció que en la implementación del sistema se detectaron inconvenientes que terminaron perjudicando a los ahorristas.
"Estamos transitando con mucha tranquilidad esta situación. Avanzamos con medidas que hace mucho debíamos tomar, como el mayor combate contra el lavado de dinero y las especulaciones financieras que benefician a muy pocos y perjudican a la mayoría", dijo el funcionario.
Desde ayer, sólo pueden comprar dólares quienes accedan previamente a una autorización de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que tiene en cuenta la situación patrimonial de cada ahorrista e inversor.
Boudou, vicepresidente electo, sostuvo que "en el país hay una memoria de saltos bruscos, pero este gobierno demostró que está para dar certezas". (NA)
Aumentó la demanda
Las restricciones para adquirir divisas y desalentar la compra de dólares avivaron hoy la demanda de moneda estadounidense ante temores de que las autoridades profundicen las medidas de control, aunque los valores apenas se incrementaron: cerró a 4,27 pesos para la venta.
Los operadores dijeron que los controles sólo logran incentivar el apetito por desprenderse de pesos.
"No hay mucho que explicar: la gente tiene miedo y se refugia en el dólar, por eso paga lo que le pidan. Encima se ponen más controles y todo embarra más la cancha", explicó un trabajador bancario bajo condición de anonimato.
Las restricciones a la venta de dólares fueron impuestas una semana después de un aplastante triunfo electoral de la reelecta presidenta Cristina Kirchner, cuyo gobierno busca contener una sangría de divisas desde el Banco Central.
La economía argentina crecería en torno a un 8 por ciento este año y un 5 por ciento en el 2012, pero una elevada inflación, superior a la depreciación de la moneda local, apreció el peso en términos reales y aumentó la expectativa de los agentes económicos de una más rápida depreciación.
Según la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), ayer fueron autorizadas el 80 por ciento de las operaciones solicitadas, pero cambistas dijeron que la operatoria estuvo prácticamente paralizada por la negativa de los permisos.
Muchas casas de cambio permanecieron vacías o directamente cerradas y ante la demanda para adquirir moneda extranjera los empleados responden que no se pueden concretar las operaciones debido a que el sistema informático de la AFIP está colapsado.
Incertidumbre
Los analistas son cautelosos a la hora de hacer proyecciones sobre el futuro impacto de las medidas, pero sostienen que el gobierno debería haber permitido una mayor depreciación de la moneda.
"Creó un problema donde había un problema muy pequeño y lo hizo mucho más grande. Quizás el peso debería haber caído un poco más rápido de lo que venía cayendo antes de las elecciones, pero no mucho más que eso", dijo Federico Thomsen, un analista económico y político argentino.
"Lo mejor que podrían hacer es no hacer nada más por un tiempo y dejar que las cosas se calmen y dejar de alimentar los temores de la gente", agregó.
El dólar cotizó sin mayores cambios hoy, a $ 4,22 para la compra y $ 4,27 para la venta, el paralelo, llegó a 4,63 y el de contado con liquidación, considerado el vehículo para la fuga de capitales, se ubicó en 5,15 pesos.
El Banco Central ofreció 500 millones al mercado en el inicio de los negocios, monto similar al ofertado en días previos, para frenar la depreciación de la moneda doméstica ante tomas de coberturas en divisas.
En lo que va de octubre el Banco Central debió desprenderse de unos 1.780 millones de dólares para abastecer la demanda de divisas.
Ayer, pese a la nueva instrumentación fiscal, el BCRA vendió al menos unos 100 millones de dólares y debió sumar transacciones a futuro para evitar la depreciación del peso.
Bolsa
Los mercados del mundo se desplomaron hoy preocupados por la situación en Grecia y en Europa en general, lo que arrastró a la Bolsa porteña, que registró una caída de 4,93% en el índice de acciones líderes del Merval.
También fueron duramente castigados los bonos, que perdieron hasta casi 6%, y el riesgo país se incrementó a 846 puntos, medido por el índice que elabora JP Morgan.
Entre las mayores pérdidas en la Bolsa porteña se encontraron las acciones de Siderar, que se precipitó -9,79 %, de Transener que perdió -7,38 %, de Comercial del Plata que cedió -7,09%.
El volumen de negocios en renta variable totalizó 81,1 millones de pesos, y en general la mayoría fueron bajas (54), ya que hubo sólo cuatro títulos que tuvieron variación positiva y seis que quedaron sin cambios.
Cómo funciona
El administrador federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, detalló que el sistema de consulta que se utiliza para la compra de divisas responde de acuerdo con toda la información de los contribuyentes que dispone el organismo.
Echegaray explicó que la capacidad de compra de cada contribuyente responde a los datos con los que cuenta la AFIP sea esta de las declaraciones juradas manifestadas por los contribuyentes como de los datos aportados por diversas fuentes de información como tarjetas de créditos, bancos, registros de la propiedad, colegios privados, aduanas, migraciones etcétera.
El funcionario dijo que si hay 10 millones de claves fiscales activas hay 10 millones de contribuyentes que están en condiciones de operar.
"Hemos construido una herramienta importante que puede ser utilizado incluso por otras entidades como los bancos para analizar la situación de un potencial tomador de crédito", sostuvo Echegaray. (Télam, Reuters, EFE y DyN)