Fuentes inobjetables de la seguridad presidencial, y detalles obtenidos en ámbitos del Ceremonial y Protocolo que
funcionan en la sede gubernamental, afirman que no hay otro modo de que Antonini Wilson pueda haber ingresado al sector
presidencial restringido que no sea como integrante de la comitiva de Chávez, ya que caso contrario sus datos debieron
ser registrados por los responsables de controlar ingresos y egresos.
Según el testimonio de Victoria Bereziuk, que viajó en el vuelo desde Caracas en el que Antonini traía los dólares
en la madrugada del 4 de agosto pasado, recogido por la fiscal Luz Rivas Diez, Antonini estuvo en la Casa Rosada en el
anochecer del 6 de agosto. La ex secretaria asegura que lo vio cuando ingreso a los pasillos del primer piso a llevar
unos papeles.
En esa oportunidad, los presidentes Kirchner y Chávez se reunieron en el despacho presidencial junto a sus
cancilleres y ministros para firmar una serie de convenios bilaterales. En una sala contigua, los restantes miembros de
ambas comitivas compartieron un brindis. Allí habrían estado, además de la propia Bereziuk, su jefe directo en ese
entonces y titular del organismo de control de las autopistas, Claudio Uberti, después echado del gobierno al
descubrirse el escándalo de la valija, y otros funcionarios del ministerio de Planificación.
Uberti, que venía en aquel vuelo contratado por el gobierno argentino y fue el que autorizó el viaje de Antonini,
operaba hasta su despido como un canciller en las sombras, a las órdenes de Julio de Vido, en el marco de las
relaciones bilaterales entre Caracas y Buenos Aires.
Las fuentes de seguridad dijeron que por norma habitual, cuando un presidente ingresa a la Casa Rosada en visita
oficial, todos los miembros de su comitiva lo hacen sin quedar registrados en los controles de acceso del Salón de los
Bustos. Por la misma razón, toda otra persona que pudiera acceder a la sede en esa circunstancia, pero que no figura en
la nómina que el ceremonial venezolano previamente le envía a sus pares argentinos, obligatoriamente tiene que ser
ingresado en los sistemas que controlan el ingreso y egreso de personas.
No fue el caso de Antonini Wilson: efectivamente en los registros de archivo del movimiento de personas del 6 de
agosto de 2007 no figuran sus datos.
"Si la chica asegura que lo vio, entonces (Antonini) estaba con la comitiva, porque ninguna otra persona que no sea
de la comitiva tiene autorización para acceder al sector presidencial restringido", analizó una de las fuentes.
Consultada la fuente acerca de si no sería posible identificar al valijero y confirmar si estuvo o no en la Casa
Rosada en la noche del 6 de agosto a través de las filmaciones que controlan durante las veinticuatro horas el
movimiento de personas en el Salón de los Bustos y en el primer piso, donde están los despachos presidenciales, negó
tal posibilidad sencillamente porque los casetes de las cámaras "se reciclan" cada cinco o seis días para permitir su
nueva utilización.
Cabe recordar que tanto el presidente Chávez como su canciller dijeron el martes 7 de agosto que era "falso de toda
falsedad" que Antonini Wilson formara parte de la comitiva oficial venezolana. Ese día, a las 6.11 de la mañana, doce
horas después de su supuesta presencia en la Casa Rosada, el valijero tomaba en el aeroparque un vuelo de línea rumbo a
Montevideo.