Un mecánico dental fue hallado muerto, atado de pies y manos y con una bolsa cubriendo su cabeza, en el taller de su
propiedad, ubicado en la planta alta de la vivienda de Garibaldi 533/535. El crimen habría sido consecuencia de un robo.
Se trata de Pablo Rodríguez (69 años), quien supuestamente murió por asfixia, aunque la veracidad de esa
circunstancia recién podrá determinarse con la autopsia, cuya conclusión se desconocía al cierre de esta edición.
"El cuerpo fue encontrado atado de pies y manos en una silla con una cinta de embalar y con una bolsa de nylon color
verde cubriéndole la cabeza", detalló anoche en el lugar el inspector Adrián Otero, titular de la Policía Distrital.
El funcionario brindó también otros detalles de la escenografía encontrada en el sitio donde se consumó el homicidio.
"Había desorden, fueron revueltos algunos cajones, pero no signos de violencia en las aberturas. Al menos, por lo
que se ha visto hasta ahora. Tampoco se advirtieron signos de violencia en los muebles", explicó.
Mientras la noche ya había caído sobre la ciudad y persistía una tenue llovizna, el inspector Otero agregó: "Ahora
estamos esperando que llegue el médico de policía para que haga el examen de visu, para que nos de un panorama".
Si bien hay datos puntuales que los investigadores prefirieron mantener en reserva, todo indica que el homicidio se
habría perpetrado alrededor de las 18.
"Estaba a punto de realizar una transacción comercial, pero discúlpenme si no hablo más por el éxito de la
investigación", dijo escuetamente el policía.
Algunos testimonios recogidos en el vecindario indicaron que Rodríguez había puesto a la venta su automóvil
Volkswagen Senda, dominio RWI 043, que anoche permanecía estacionado frente a la casa.
Precisamente, ese vehículo ya había sido señado en mil pesos y ayer, coincidentemente con el momento del hecho,
había arribado al lugar el matrimonio que pretendía comprarlo.
Salieron dos mujeres.
Es más, esa misma pareja habría observado que en determinado momento, dos mujeres salieron del inmueble.
"Salieron por el portón (de tres hojas de madera) y se fueron normalmente. No permitieron sospechar nada. Es más,
una de ellas era morocha, de unos treinta años de edad, y tenía un pantalón ajustado, y la otra era pelirroja y más
chica de edad. Incluso una de ellas llevaba un maletín del tipo ataché", habría comentado el matrimonio a los
investigadores.
Al parecer, al matrimonio le sorprendió que Rodríguez no respondiera a su llamado, porque supuestamente habían
acordado para cristalizar la transacción comercial.
Según algunas versiones, esa sorpresa habría sido transmitida a un vecino o amigo de la víctima, quien ingresó en la
vivienda y descubrió el horrendo suceso.
Rodríguez habitaba la vivienda de dos plantas --en la superior está instalado el taller y ahí fue hallado su cuerpo
sin vida-- y en la parte posterior del inmueble también viviría una tía octogenaria.
Según otros relatos recogidos en el lugar, un sobrino de Rodríguez, que además trabajaba con él, habría sido el
último allegado que lo vio con vida, cuando se retiró del lugar a las 15.45.
"Recién luego que el médico haga el examen de visu ingresará el personal de Policía Científica par realizar las
primeras pericias", dijo anoche Otero a este diario.
De todos modos, personal de la Policía Científica arribó al sitio a las 19.53 e inmediatamente colocó una cinta
plástica resguardando el lugar, sector que minutos después se amplió al tomar la decisión de restringir también el
acceso al automóvil Senda.
"No sólo en esta clase de delito, sino en todos, uno siempre es optimista, por cuanto es fundamental para el éxito
de la investigación. Y en este caso hay elementos para trabajar que hacen pensar en una investigación rápida y
eficiente", confió Otero.
De todos modos, el jefe policial justificó su renuencia ante algunas consultas porque "hay cosas que preferiría no
contestarlas para no entorpecer la investigación".
Vecindario conmocionado
El crimen del mecánico dental conmocionó a todo ese sector de Villa Mitre.
"Mataron a Pablo, después que venga el ministro (de Seguridad León Arslanian) a decir que en Bahía está todo
bárbaro", le expresó un comerciante a una vecina.
La normalidad de la transitada arteria se vio alterada por la importante cantidad de curiosos y de efectivos
policiales, ya que no sólo concurrió personal de la seccional Cuarta y de la Policía Científica, sino que también se
hizo presente un grupo operativo de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI).
Posteriormente también arribó al lugar el doctor Christian Long, a cargo de la Unidad Funcional de Investigación y
Juicio Nº 5, de Delitos Complejos, quien dirigió las primeras tareas investigativas.
Ya están sueltos
Dos de los tres menores que fueron arrestados en la tarde del lunes tras un robo con armas en la vivienda de
Fournier 2342, fueron entregados a sus padres por disposición de la jueza Alicia Georgina Ramallo.
El tercero, en tanto, fue conducido al Instituto Valentín Vergara, ya que contaría con algún antecedente, según
trascendió en la víspera.
La captura del trío, concretada alrededor de las 14.30 de la antevíspera, motivó un amplio operativo policial en el
sector donde se consumó el delito, con la presencia de más de una decena de patrulleros y momentos de tensión, debido a
que los acusados habían buscado refugio en otro inmueble.
Del robo había sido víctima Miriam Angélica Matamala (32), a quien despojaron de un televisor de 21 pulgadas, que
fue recuperado.
En poder de los sospechosos --no identificados por cuestiones legales-- también se incautó una carabina calibre 22,
con la culata recortada.