BUENOS AIRES (NA) -- Las asociaciones que nuclean a pacientes reclamaron que las relaciones entre éstos y los
médicos "se establezcan en un mismo nivel", para que "el médico sea un asesor y que el paciente crónico sea quien pueda
tomar las decisiones finales" en cuanto a su tratamiento.
Así lo señaló Enrique Silver Wiñiarz, representante de IAPO (Alianza Internacional de Asociaciones de Pacientes, por
sus siglas en inglés), quien visitó la Argentina para ofrecer una capacitación a ONG's argentinas integradas por
pacientes de diversas enfermedades.
"La tendencia va en dirección a buscar un atención de salud que esté centrada en el paciente. Que se reconozca el
derecho del paciente a recibir la atención que él quiere recibir", sostuvo Silver Wiñiarz.
Remarcó que desde IAPO, una "alianza" que ya cuenta con 200 organizaciones miembros y abarca a unos 365 millones de
pacientes de 40 países, se pretende "generar un escenario donde los pacientes se involucren cada vez más y los médicos
sean colaboradores y consejeros de los pacientes".
Al referirse a esos objetivos, destacó que "una atención sanitaria centrada en los pacientes es aquella donde el
sistema de atención está diseñado y es suministrado de tal forma que responde a las necesidades de los pacientes".
Entre esos principios, subrayó "el respeto y el apoyo al paciente individual, sus deseos, preferencias, valores,
necesidades y derechos; la capacidad de elección y toma de decisiones; el acceso a los tratamientos y medicamentos; e
información que sea exacta, completa, relevante y entendible.
"El costo de la atención sanitaria es mucho menor cuando se centra en el paciente, y además hay una mejor calidad de
vida del propio paciente. Debe haber acceso en tiempo y forma al mejor tratamiento y a la información, derecho a
participar en las decisiones a nivel del paciente individual y participación del paciente en el desarrollo de las
políticas de salud", aseveró Silver Wiñiarz.
En la Declaración de la Asistencia Sanitaria Centrada en el Paciente, impulsada por IAPO, se señala precisamente que
este tipo de mecanismo "consigue mejores resultados sanitarios, una mejor calidad de vida y un alto rendimiento en las
inversiones, al hacer un uso óptimo del sistema.
"El paciente tiene el derecho y la responsabilidad de participar en la toma de decisiones que afectan su vida. Esto
exige un servicio sanitario receptivo, que ofrezca las opciones adecuadas para el tratamiento y facultades de elección
de acuerdo con las necesidades del paciente", se indica en otro párrafo de la declaración.