Los imponderables gobiernan el fútbol y modifican el curso de cualquier partido. En este caso dos accidentes, el gol
en contra de Gabriel Heinze y la expulsión de Carlos Tevez, alteraron la idea inicial de Alfio Basile pensando en los
90 minutos frente a Paraguay.
El "Coco" había diseñado un 3-4-1-2 (con Javier Zanetti volcado a la zona de volantes) para sorprender por los
costados, ejercer la conducción del juego con Juan Román Riquelme y sorprender con la velocidad y la gambeta de Lionel
Messi y Tevez en los metros finales.
Sin embargo, el esquema no funcionó. Todo lo contrario. Exceptuando los 10 primeros minutos, Argentina tuvo otros 35
muy malos. Con desaciertos permanentes. Individuales y colectivos. En ese lapso, el mediocampo falló en las
interrupciones, la defensa otorgó demasiadas ventajas, Riquelme se fue quedando sin espacios por el escalonamiento de
piernas que plantearon los guaraníes y Messi intentó la maniobra individual hasta verse cercado, también, en
proximidades del área.
Paraguay, que presionó de manera adecuada y encimó en distintos sectores, jugó al error del adversario y el negocio
le salió redondo en el primer tiempo.
El blooper de Heinze y la imprudencia de Tevez, con más rojas que goles en lo que va de la Eliminatoria, obligaban a
replantear algunos aspectos esenciales. En vestuarios era necesario repasar conceptos, transmitir serenidad y meter
mano a otras alternativas que ofrecía el banco de los relevos.
Basile, que no es de realizar variantes precipitadas y tampoco de a dos a la vez, apeló a su experiencia y a la
necesidad de modificar una imagen deshilachada.
En el complemento ingresó Daniel Díaz por Heinze y el Sergio Agüero por el juvenil Angel Di María. Diez contra once,
como nadie imaginaba y con todo el período por delante, se presentó un desarrollo completamente distinto al anterior.
Ni siquiera se sospechaba que Paraguay, en superioridad numérica, iba a conformarse con esperar. Y como no buscó en
terreno rival, Argentina se respaldó en su carácter y su entrega para adueñarse de la situación. Capitalizó la pelota,
se organizó en el fondo con Martín Demichelis más seguro, surgió la presencia de Javier Mascherano para imponerse en la
mitad, Riquelme se recostó más a la izquierda para conectarse con Agüero y Messi y el tridente olímpico apareció a
pleno en la acción que terminó con la conquista del "Kun", previo arranque de la "Pulga" y participación del "10" de
Boca.
Otra rareza. Paraguay, que se había mostrado sólido defensivamente en igualdad de condiciones, crujió en un par de
oportunidades y Fabricio Coloccini y Agüero contaron con chances muy claras para la victoria, pero les faltó justeza en
la definición.
Paradójicamente, cuando hubo que improvisar, la Selección le encontró la vuelta al cotejo. En circunstancias
adversas, que se presentaron de repente y no estaban en los cálculos previos, el equipo salvó con el empate y un golazo
una actuación que parecía condenada.
Néstor Eduardo Avila/Enviado especial
Viaja rumbo a Lima
El plantel argentino viajará hoy a las 14.30 rumbo a Lima, donde el miércoles visitará a Perú por la 8ª fecha de las
Eliminatorias. La delegación albiceleste se trasladará en vuelo charter, con escala en Santa Cruz de la Sierra,
Bolivia, tras realizar una práctica matutina y almorzar en el predio de Ezeiza. En tanto, el regreso está previsto para
el próximo jueves a las 2, también con escala en esa ciudad boliviana, y la llegada a Buenos Aires será a las 10.