JERUSALEN (EFE) -- La policía israelí recomendó ayer a la Fiscalía General del Estado el procesamiento del primer
ministro, Ehud Olmert, por diversos delitos, entre los que figuran los casos conocidos como "RishonTours" y "de los
Sobres de Dinero", en alusión a la duplicación de facturas por sucesivos viajes de su familia al extranjero, así como
por haber aceptado sobornos del empresario estadounidense Morris Talansky, respectivamente.
Si la Fiscalía acepta la recomendación, Olmert podría ser acusado de soborno, la más grave acusación a la que se
enfrenta un primer ministro en Israel, así como de fraude, abuso de confianza y tráfico de influencias.
Según la policía, que investiga al jefe del Ejecutivo desde hace un año y medio, se han encontrado pruebas
consistentes contra el primer ministro.
Las sospechas contra Olmert en el caso "RishonTours", consisten en las supuestas irregularidades en solicitudes de
financiación pública a distintos organismos e instituciones, que le pagaron varios viajes de forma simultánea.
La creencia entre los investigadores es que la financiación duplicada servía después para pagar los viajes de
distintos miembros de su familia a través de un mecanismo en el que también participaba la agencia de viajes que
prestaba sus servicios a Olmert.
La agencia enviaba a cada institución una factura original de los billetes y gastos de hotel, generando excedentes
de financiación que depositaba en una cuenta privada a nombre del primer ministro y de la que después la misma empresa
retiraba dinero para pagar la vacaciones privadas a sus familiares.
Tráfico de influencias.
El segundo caso, popularmente conocido como "Talansky", versa sobre los supuestos préstamos que ese empresario
norteamericano hizo a Olmert durante quince años, en los que le entregó en sobres de dinero sumas que ascenderían a
unos 150 mil dólares.
La policía analizó si esas "donaciones" o "préstamos", como sostiene el primer ministro, generaron algún tipo de
tráfico de influencias por parte de Olmert a favor del empresario, y asegura que hay evidencias en ese sentido.
Olmert, que en los últimos meses fue interrogado en siete ocasiones por la Unidad de Fraude de la Policía, es
exonerado, de momento, de un tercer expediente conocido como el caso del "Centro de Inversiones", que según la policía
requiere más pesquisas.
El primer ministro no se ha pronunciado sobre la recomendación policial, aunque sus abogados calificaron en un
comunicado la medida de "disparatada", y recuerdan que la decisión de procesarlo corresponde "únicamente al Fiscal del
Estado".