Un agitado anochecer tuvieron anteanoche tres comerciantes de nuestra ciudad, que en un lapso de media hora fueron
asaltados a mano armada y despojados de distintas sumas de dinero en efectivo.
El primero de los ilícitos se consumó en un polirrubro del barrio Kilómetro Cinco, otro en una panadería ubicada en
la avenida Alem al 3800 y el restante en una carnicería situada sobre el 2260 de la misma arteria.
Este último hecho fue el que estuvo rodeado de las circunstancias más graves, ya que los malvivientes golpearon a la
víctima, la amenazaron con un revólver y hasta ingresaron en su vivienda buscando dinero.
Desafortunado protagonista de la historia resultó Oscar Dib, de 54 años, quien desde hace un año y medio regentea el
local.
"Eran las 20.15 aproximadamente. Mi señora se había ido con mis cuatro hijos al jardín de infantes ubicado en
avenida Alem y San Juan, porque era el aniversario del establecimiento, entonces me quedé solo en el negocio", comentó
el hombre en declaraciones a "La Nueva Provincia".
Dib explicó que estaba atendiendo a una mujer, cuando sorpresivamente tres personas jóvenes irrumpieron en la
carnicería.
"Primero entraron dos que venían en una moto y luego el tercero. Cuando se fue la señora, pregunté quién estaba,
entonces uno me tomó de la remera, me puso el revólver en la cabeza y me dijo que le diera la plata", indicó el
comerciante.
El damnificado comentó que uno de los individuos demostró una actitud agresiva y comenzó a golpearlo.
"Le decía que no tenía efectivo, entonces en un momento me dio un culatazo en el ojo, me tiró al suelo y me pegó una
patada en las costillas", señaló.
"Dieron vuelta todo"
Dib explicó que en ese momento los otros dos malvivientes accedieron en su casa, ubicada detrás del negocio, y
comenzaron a revolver el lugar en busca de dinero.
"Los otros dos también sacaron el arma y se metieron para adentro, donde dieron vuelta todo e hicieron un desastre",
indicó.
Comentó que los sujetos lograron alzarse con 950 pesos que tenía escondidos.
"Me decían que querían plata o alhajas. Yo les decía que joyas no tenía, pero ellos entraron a buscar y dieron
vuelta todo. Tiraron los colchones de las camas de los chicos, los libros que estaban en una biblioteca y revisaron
hasta la mochila del inodoro", mencionó.
Pese a que el sector registra un intenso tránsito durante gran parte del día, ningún vecino o comerciante de la
cuadra notó lo que sucedía.
"Tuve tanta mala suerte que no entraba nadie. Como es una hora donde anda mucha gente, rogaba que ingresara alguien,
porque estaba tirado en el suelo, me apuntaban y no podía pedirle auxilio a nadie", expresó Dib.
"Los tipos eran muy vivos y rápidos, porque, en apenas quince minutos, me dieron vuelta toda la casa buscando
plata", agregó.
Refirió que los ladrones tendrían entre 20 y 25 años y que escaparon por calle Estrada.
"Dos de ellos se fueron en la moto, mientras que el otro se escapó corriendo. Cuando se fueron me levanté y llamé al
911, pero para cuando vino la policía ya era tarde", finalizó el damnificado.
"Lo único que hacía era apuntarme y amenazarme"
Por una experiencia similar pasó, apenas quince minutos después, la empleada de una panadería ubicada en avenida
Alem 3866, cuando un solitario delincuente la amenazó con un arma de fuego y le sustrajo dinero y distintos elementos.
"Cuando ocurrió yo estaba preparando todo para cerrar, porque eran las 20.30. En un momento entró esta persona y me
apuntó. Me dijo que me callara la boca y que me tirara detrás del mostrador", comentó la joven, quien se identificó
como Natalia.
Explicó que alcanzó a ver que el ladrón tenía dos armas de fuego y que cubría su rostro con un cuello de manta polar.
"A mí me tenía abajo del mostrador y en todo momento me apuntaba. Lo único que hacía era apuntarme con el arma y
amenazarme", agregó.
Natalia dijo que el delincuente le sustrajo en primer lugar su teléfono celular.
"Me lo sacó del bolsillo. Después tomó la balanza electrónica y me comenzó a pedir la plata. Yo le dije que se la
había llevado el dueño, entonces me respondió que eso era mentira y que me había estado observando", mencionó.
La joven señaló que seguidamente el sujeto comenzó a buscar el efectivo y finalmente huyó con una cantidad no
determinada de dinero.
No conforme con el botín, antes de retirarse el maleante también sustrajo un bolso de la víctima y dos facturas del
mostrador.
"Estaba muy nervioso, aunque por suerte no llegó a golpearme", agregó.
En otro tramo de la charla comentó que el malviviente escapó corriendo del lugar.
"Cuando se fue, salí a la vereda para avisarle al carnicero de al lado, pero el tipo ya se había ido. Luego, a pocas
cuadras, encontramos tirada la bandeja de la balanza que robó", expresó la víctima.
"La verdad que es un momento horrible y la primera vez que me pasa. Lamento que se llevó el teléfono que usaba para
comunicarme con mis hijos", concluyó.
Un polirrubro fue blanco delictivo
El sábado también fue víctima de ladrones el propietario de un polirrubro ubicado en el barrio Kilómetro Cinco.
El hecho se produjo alrededor de las 19.55, en el local ubicado en la esquina de Manuel Molina y Sixto Laspiur,
denominado "Doña María".
Fuentes policiales informaron que en el lugar ingresaron dos sujetos, quienes esgrimiendo un arma de fuego
amenazaron al titular del negocio.
De esa forma, los malvivientes se habrían apoderado del dinero de la caja registradora y tarjetas telefónicas, botín
que no pudo ser estimado por los informantes.
Según se dijo, el damnificado advirtió que los individuos escaparon en una motocicleta.