Desde esta semana, también rige en nuestra ciudad la determinación emanada del gobierno provincial para que, en las
estaciones de servicio, no se venda nafta a los motociclistas que no lleven el casco puesto.
"La medida entró en vigencia primero en La Plata y, a partir de esta semana, en nuestra ciudad, donde ya estamos
exigiendo que los motociclistas que pretendan cargar combustible tengan que hacerlo con el casco colocado.
"No sirve que lo hagan con el casco en la mano o colgando del manubrio, porque no es cuestión de demostrar que lo
tienen, sino que lo utilicen", sostuvo Mario Parigiani, presidente de la Cámara de Estacioneros de nuestra ciudad.
Agregó que, ni bien fue recibida, "remitimos la resolución a todas las estaciones de servicio, de manera tal que
comiencen a exigir esta medida que ya entró en vigencia en Bahía Blanca".
En otro orden, resaltó que "como estacioneros, es una manera de prestar colaboración para que los motociclistas se
concienticen y tomen en cuenta que el casco representa el mayor resguardo para su vida".
Asimismo, reconoció que "si bien probablemente los playeros tendrán que soportar alguna queja, apuntamos a que, en
principio, sea un llamado a la reflexión y, posteriormente, una exigencia ineludible".
Una nueva polémica
La determinación impulsada desde la administración que encabeza el gobernador Daniel Scioli disparó una nueva
polémica con sectores de la oposición, que calificaron la medida como "irrisoria, insuficiente y espasmódica".
La principal crítica apunta a que se traslada el deber indelegable de control de las normas, que tiene el Estado, a
los particulares; en este caso, a los playeros de estaciones de servicio.
Scioli formalizó un convenio con el titular de la Federación de Expendedores de Combustibles de Buenos Aires, Luis
Machioldi, para la implementación del plan "Sin casco no hay nafta", que comenzó a regir en la ciudad de La Plata y se
está extendiendo progresivamente al resto del mapa bonaerense, como una de las medidas dentro de las políticas de
seguridad vial del Ejecutivo provincial.
El jefe de Gabinete, Alberto Pérez, aclaró que el compromiso de no vender nafta a aquellos motociclistas que no tengan
casco no se trata de una acción punitiva, pero "sí es una clara demostración del compromiso de un sector de la
sociedad, junto al gobierno de la Provincia, en trabajar para que los ciudadanos estén un poquito más seguros todos los
días".
Desde la Legislatura, el diputado Abel Miguel (Coalición Cívica) sostuvo que "no es novedad que tanto la gestión del
gobierno nacional como provincial construyan su imagen con grandes anuncios que luego tienen muy poca repercusión
práctica.
"En cambio, sí es novedad que ahora también se pretenda delegar funciones que son propias del Estado, como controlar
el uso de cascos a los motociclistas, en particulares, como playeros y dueños de estaciones de servicio", subrayó.
Según el legislador, "los problemas vinculados con la seguridad vial no se solucionan con medidas periodísticas
oportunistas o deslindando responsabilidades en terceros; es necesario implementar un programa de prevención de
accidentes de tránsito que tenga como eje la educación vial".
Añadió que "tal como sucedió con los acuerdos de precios, con la garrafa social y con innumerables temas, incluyendo
a esta medida, sólo solucionan el problema en la prensa y no en la realidad".
El legislador hizo hincapié en que "es el Estado provincial o municipal, según el caso, quien tiene el poder de
policía, de control, y el único que puede sancionar a quienes incumplen la ley, como los que no usan casco, y resulta
inconcebible que se exponga a una situación de agresión física o verbal, ante la negativa al expendio de combustible, a
particulares.
"Vemos --concluyó Miguel-- que, además, la medida es insuficiente y de imposible cumplimiento, ya que, por ejemplo,
por el escaso combustible que necesitan las motocicletas y, en especial, los ciclomotores, con un recipiente de pocos
litros de capacidad, se puede ir a comprar el combustible caminando, dejando la moto a pocos metros de la estación de
servicio, evadiendo el plan anunciado por Scioli".