Desigualdad en el tratamiento
Mientras los terroristas que forman parte del gobierno pueden realizar el gesto amenazador de degüello o insultar a
viva voz a un opositor que vota en contra del proyecto oficial, o enviar represores a golpear a la gente que se
manifiesta pacíficamente en la Plaza de Mayo, o dar órdenes a fiscales para que no condenen ni dictaminen contra los
terroristas setentistas, muchos de los cuales forman parte de este gobierno, se sorprenden cuando la señora Cecilia
Pando insulta a sujetos que son llamados jueces, pero lejos están de serlo, al igual que lo han hecho los energúmenos
que dicen defender los derechos humanos, una de cuyas jefas llama a matar a los opositores, emite cheques sin fondos y
amenaza a quienquiera.
¿Qué clase de país es este? ¿No nos damos cuenta de que hay medios que están al servicio de estos organismos que
defienden a terroristas asesinos, ladrones y mal nacidos?
¿Qué clase de derechos humanos hay que se quiere provocar la muerte de un acusado llevándolo a juicio cuando está
próximo a fallecer por los tratos a los que está siendo sometido, al igual que todos los detenidos acusados de provocar
delitos de lesa humanidad?
Por lo menos, procuremos que ocurra lo mismo con los Taiana, Kunkel, Zannini, D'Elía, Bonasso, Bonafini, Duhalde,
Righi y demás terroristas que intentaron tomar el poder por las armas.
Berta Klusvik
bklusvik@yahoo.com.ar
Colores que no volverán
Y pensar que a mi papá, de chiquito, siempre le decía que no me gustaban esos colores, colores que, sin saber,
identificaban y representaban la historia misma del transporte de pasajeros de nuestra ciudad.
Esos trazos verde oscuro, amarillos-anaranjados y pinceladas de color bordó que vestían a estos monstruos del
transporte son parte de la historia de la ciudad, pero, sobre todo y principalmente, del pueblo de General Daniel
Cerri, pueblo que me vio nacer, como también a muchos que formaron parte de la empresa y de quienes solicitaron sus
servicios.
Historias en las que el vínculo entre los actores principales, chofer-pasajero, no se limitaba simplemente a esto.
El vínculo siempre era más estrecho. El simple pasajero al que se le prestaba el servicio se transformaba en un amigo,
en ese amigo que lo esperaba en la misma parada o esquina, a la misma hora, todos los días de la semana y que al subir
narraba sus relatos laborales de cada día. Se hablaba de política o se discutía el penal o el gol errado del fin de
semana.
Ochenta y cuatro años, toda una vida, vida e historia en la cual transcurrieron y se sucedieron épocas de oro, de
esplendor, de producción, pero también de crisis sociales, políticas y económicas; guerras, golpes de Estado,
dictaduras, horror, democracia, huelgas, cierres totales de fábricas, privatizaciones, etcétera. Pero nada detenía a
esos colores que seguían circulando y dibujando en el plano de la ciudad, aunque con algunos cambios, el recorrido que
inició por allá a mediados de la década del 20, que conectaba Bahía Blanca-Cuatreros con el objetivo de transportar al
personal de la compañía Sansinena.
Es imposible no expresar el sentimiento de tristeza al saber que no volveremos a ver esos colectivos. Se cumple un
mes en el que se nos acaba de escapar un pedazo de nuestra ciudad. Se pierde la historia de un pueblo y también un
pedazo de mi vida, de la de mi papá o la de mi familia.
Dejo constancia del orgullo que tengo hacia mi padre, quien formó parte de la empresa por casi 30 años y colaboró
para hacer más grande esa historia. También quiero reconocer a todos los trabajadores que formaron parte de la compañía
desde sus comienzos y, en especial, a los propietarios por tantos años compartidos, por trabajar con esfuerzo, dignidad
y dedicación, sobreponiéndose a cualquier adversidad.
A Juan Carlos González y familia les expreso mi gratitud por haber contribuido a la historia del transporte de
pasajeros de la ciudad. Les transmito la tranquilidad de quienes estuvimos cerca todo este tiempo y de quienes sabemos
que la lucharon y la pelearon hasta el final.
Y pensar que a mi papá siempre le decía que no me gustaban esos colores. A un mes de no poder verlos, los extraño
más que nunca...
Damián Tatti
Bahía Blanca
Descontrol
Durante toda una jornada, fue imposible transitar por una vereda de la primera cuadra de Rodríguez, números pares,
donde se realiza una remodelación.
Mientras un cartel en la calle prohibía estacionar, sin consignar el número de expediente que autorizaba tal
restricción, una cinta que anunciaba peligro partía de la cerca de chapa y envolvía el contenedor allí ubicado,
obligando a los peatones a circular por la calzada, expuestos al intenso tránsito que por ese sector se da.
Si esto sucede a una cuadra de la plaza Rivadavia, a lo largo de un día, algo está fallando en el control que
debería ejercerse sobre este tipo de hechos.
Jorge Rech
Bahía Blanca
Situación política
Política/co: cortesía y buen comportamiento, afable, cortés, urbano. Las economías provinciales mejorarán el
sistema, por ello se tratarán por separado. Si usted achica las apetencias de quienes tienen la sartén por el mango, se
acomodaría la balanza nacional, provincial y, si en realidad respetaran las regiones, la Argentina, en 10 años,
superaría, para bien, a todas las naciones del mundo, pero, con políticos mentirosos, corruptos que van armados y ponen
sobre la mesa no ideas o intenciones de consenso sino armas de guerra con reales intenciones de someter, los pondremos
de rodillas. Como arrodillaron a "milicos" apoyando armas en sus cuerpos, gatillando y matando, porque ustedes los
consideraban enemigos.
Antes, subversivos con banderas rojas para imponer terror; hoy, gobiernan y quieren seguir sometiendo al pueblo, ya
que tienen una justicia sumisa connivente que no podrán dejar responsabilidades y contestar como un fiscal "es a usted
a quien se juzga...". Antes, tapaban bocas (anulaban por muerte); hoy, los comunicadores nos mantienen informados y nos
permiten expresarnos y, sabe señora, podría usted señalarme o más, pero recuerde: "Eppur si muove", y por ello lo
mataron.
Sin embargo, en su secundario (si lo entendió), comprobó que es cierto, gira y se mueve a una velocidad superior a
1.000 kph; le pido humildad y, con el respeto que usted merece, pese a su condición, recapacite y logre vencerse a sí,
para, con ello, los argentinos dejemos de tener políticos corruptos, ya que sólo piensan en sus bolsillos de payaso y
alegan distribuir riquezas cuando sólo agrandan pobreza llenando sus arcas sin rendir cuentas.
Gobernantes, reconozcan que, por la inseguridad jurídica que ustedes han impuesto, el mundo no quiere invertir. Sólo
Chávez, que, por sus "negociados", le pagamos el 16% donde otros sudacas (término impuesto por sus procederes) abonan
5% que es usurero; se considera rentable el 2%, todo en dólares.
Claro, cuando se dibuja un INDEC tanto tiempo, tienen que justificarse con sus adeptos, no con los argentinos que
soportamos vuestra justicia. Ustedes, los que gobiernan, podrían demostrar al pueblo por qué las vacas en pie valen
igual desde hace años. ¿Qué hizo Moyano con los 400 millones asignados, sin rendición?
Dejen de emular maldad, efectivizando al politicismo. Menéndez tiene parte de la verdad; además, está la otra parte.
Rubén César Beneitez
Punta Alta
Bien, regular o mal
Independientemente de cómo anden las cosas (bien, regular o mal), es prioritario que esté lo más normal posible en
este clima tan cambiante en que sobrevivimos. Ni tan eufórico que salte hasta el techo ni tan deprimido que ande por el
suelo. En cambio, cuando lo habitual es incluir el fastidio y cara de salva sea la parte como norma de vida diaria y en
todo momento, es indudable que enfermaré. Y ya enfermo pasaré a ocuparme prioritariamente de lo que me afecta, sin
poder intentar solucionar nada de lo malo que ocurra. Ni siquiera esbozar alguna crítica o queja, ya que será la
primera prohibición del médico que intente curarme.
Para prevenir esta situación, mi propuesta es decidir de qué me ocupo. Las alternativas son dos: Primero, debo
ocuparme de lo más cercano y con más posibilidades de concreción a mi alcance: mi familia, mi barrio y mi ciudad.
Para lo que no debo escatimar participación en el consorcio del edificio, en la sociedad de fomento... En fin, en
concurrir a alguna oficina municipal u ONG ciudadana. En todos los casos, con un probable resultado.
En segundo término y respecto de situaciones en las que la posibilidad de influir en el resultado es nula, debo
elegir prestar atención a la de mayor importancia. Casi como si fuera un deporte. Sin comprometerme demasiado.
Por lo que, de ahora en más y por mi salud mental, física y emocional, entre ocuparme de los dislates varios de la
República Argentina o de aquellos disparates del planeta Tierra, preferiré opinar algo sobre estos últimos, por su
indudable mayor importancia. Y aunque igual nada lograré en el ya y ahora, es mejor intentar saber por qué ocurren las
cosas que ser un completo ignorante espectador de todo. Siempre detrás de la zanahoria, como un burrito más.
Indirectamente, no me estaré despreocupando de nuestra Argentina. Como muestra: si me intereso en quién ganará en
las elecciones de noviembre/2008, Obama o McCain, y me entero de que si triunfara el republicano sería porque
"convenció" a una mayoría de norteamericanos que será necesario ayudar más directamente a Georgia contra... Rusia.
Entonces, si así ocurriera, un holocausto nuclear nos espera. Y fuera de esto tan trágico, lo que ocurra en EE. UU.
condiciona todo lo del planeta. Los precios de los alimentos y del petróleo, el que se permita usar hidrógeno y que
funcione o no el Mercosur, etc. Aquí sí que soy un mero espectador. Y mejor serlo sano. Sin úlceras no fobias ni
tumores.
César Gómez
Bahía Blanca