Unos trescientos manifestantes se congregaron ayer frente a la cárcel de Bouwer, en Córdoba, para reclamar la
liberación de los diez sindicalistas arrestados el sábado por su presunta responsabilidad en los graves desmanes del
miércoles 20 de agosto durante las protestas para rechazar una reforma jubilatoria provincial.
El paro por tiempo indeterminado que lanzó Luz y Fuerza --gremio al que pertenecen, mayoritariamente, los
detenidos-- comenzará a reflejarse claramente desde hoy.