El presidente brasileño, Luiz Inacio da Silva, remarcó el buen nivel de las relaciones con la Argentina y descartó
que su país pueda tomar decisiones autónomas al margen de su sociedad con el nuestro.
"No existe hipótesis alguna o posibilidad de que Brasil se juegue solo. Apostamos a la integración de América del
Sur y, con más empeño aun, al fortalecimiento del Mercosur", puntualizó.
"La Argentina debe mirarnos como un mercado de 190 millones de habitantes, que no tiene fronteras con ustedes. Para
exportar, no son necesarios ni barcos ni vuelos de catorce horas, basta con atravesar un puente", continuó.
Lula formuló las declaraciones a un diario porteño, que las publicó en su edición de ayer.
"Brasil, en cierto modo, está mejor que la Argentina porque no hemos sufrido la devastación que sufrió la Argentina.
Al gobierno brasileño no le interesa que haya una consumación de un superávit comercial grande a favor del Brasil. Es
preciso el equilibrio", consignó.
"Durante medio siglo, nuestros países se miraron preocupados. Nuestros hombres de defensa se veían como enemigos o
como eventuales invasores. Sólo hay una forma de recuperar el tiempo perdido: mirarnos como amigos, como socios
--redondeó--, como economías complementarias".
En otro momento, Lula negó haber intervenido para evitar la supuesta renuncia de Cristina Kirchner, tras el fracaso
del proyecto para legislar sobre las retenciones móviles a las exportaciones del agro.
"No es verdad. El sentido común no me permitiría tal osadía, semejante interferencia en la política argentina.
Conversé con ella para prestarle mi solidaridad", admitió.
"Brasil vive el mejor momento histórico. Es casi un momento mágico, donde se combina el crecimiento económico con
distribución de la renta, donde se mejoró la calidad de vida de los pobres y muchos se elevaron a clase media",
finalizó Lula. (DyN)