BUENOS AIRES (NA) -- Los dos sectores internos que se enfrentaron el sábado en el congreso nacional del Partido
Socialista (PS) ratificaron ayer las acusaciones cruzadas por las responsabilidades en los incidentes que forzaron la
suspensión de las deliberaciones.
"Los empleados del gobierno nacional cumplieron su objetivo: rompieron el plenario e impidieron las discusiones
democráticas", sostuvo el titular de la agrupación, senador Rubén Giustiniani (Santa Fe).
Quien fuera compañero de fórmula de Elisa Carrió en Coalición Cívica (CC) acusó al diputado nacional Ariel Basteiro
y a Oscar González, vicejefe de Gabinete del gobierno kirchnerista, de haber mandado tres colectivos repletos de
belicosos militantes al complejo Costa Salguero, en la Costanera Norte.
"Impidieron que les intervengamos la provincia de Buenos Aires. No fueron delegados. Fue una patota", se quejó
Giustiniani.
La réplica de González fue instantánea. "Llegué en mi Renault Megane escuchando música clásica y todo el mundo que
me conoce sabe que ni siquiera llevo custodia personal. Aquella es una afirmación disparatada, entre otras muchas, que
hizo este senador", disparó.
Giustiniani, además, cargó contra la Gendarmería Nacional, que debía desplegar el aparato de seguridad, pero que,
según sus dichos, liberó la zona. "Es sumamente extraño que los efectivos hayan desaparecido al momento de los
incidentes", señaló.
Para la fracción de Basteiro y González, el oficialismo del PS no pudo movilizar a sus propios delegados para
cumplimentar la intervención al distrito bonaerense. "Los congresales que responden a (el gobernador santafesino,
Hermes) Binner no estaban presentes", adujo el segundo.
El funcionario nacional defendió la conducción partidaria bonaerense y confirmó que el domingo 30 de noviembre habrá
comicios internos para renovar la junta ejecutiva y designar los candidatos a cargos electivos de 2009.
"El socialismo es un partido de izquierda y no de derecha, laico y no espiritual, alejado de partidos reaccionarios
como Pro", completó González, en referencia a las alianzas políticas de Giustiniani y su cercanía a Carrió.
El congreso nacional del PS, que se suspendió hasta nuevo aviso, frenó las medidas que Giustiniani pretendía
instrumentar contra el segmento "K".