MEDANOS (A) -- El intendente Raúl Mujica, el subsecretario de Producción Horacio Brión y uno de los propietarios de
Olivares Médanos SA, Daniel Di Nucci, comenzaron con las tratativas para dar avance al acuerdo celebrado entre la
comuna y la firma privada hace dos años, mediante el cual se propiciará el desarrollo de la olivicultura en el distrito.
El acuerdo que se firmó en 2006 estableció que la comuna le cedería a Olivares Médanos, en comodato, una superficie
dentro del Vivero Forestal Municipal Argerich para que lleve a cabo la multiplicación de esquejes a gran escala.
Como contraprestación, la empresa se comprometió a ceder al municipio 5 mil plantines por año, a fin de que la
comuna pueda utilizarlos para desarrollar esta alternativa productiva.
En el reciente encuentro entre ambas partes quedó en claro que Olivares Médanos ya está en condiciones de entregar
miles de plantines de la variedad frantoio, de alta adaptación a zonas frías, que el municipio planifica distribuir
entre productores que reúnan las condiciones para sustentar un emprendimiento olivícola.
De esta manera, la comuna procura estimular esta actividad dentro del distrito, con el propósito de generar nuevas
alternativas productivas que se complementen con las ya existentes.
Con la vista puesta en ese objetivo, la subsecretaría de la Producción está planificando jornadas de difusión de la
actividad que se llevarán a cabo el próximo mes de junio, que contarán con la presencia de profesionales de la
actividad olivícola.
Luego de la reunión con Mujica, el empresario Di Nucci recordó que hace tres años se fundó Olivares Médanos SA, con
el propósito de producir plantines de olivos de distintas variedades.
"El material genético que tomamos para la elaboración de los mismos los traemos de San Juan, que es una zona libre
de tuberculosis, una enfermedad que afecta a los olivares desde el punto de vista de la producción y de la calidad de
los aceites resultantes", manifestó.
Señaló que hay olivares en algunas zonas, incluso instalados en la provincia de Buenos Aires, que están afectados
por esa enfermedad, motivo por el cual su emprendimiento prefiere traerlos desde aquella provincia.
"Esto, por otro lado, nos da alta garantía de calidad genética. En estos momentos disponemos de unos 35 mil
plantines en condiciones de ser plantados definitivamente en la próxima primavera, estación ideal en nuestra zona para
implantar olivares, porque le da todo el tiempo del verano a la planta para que se desarrolle, se arraigue y tenga la
capacidad suficiente como para tolerar las heladas invernales, que cada vez son más intensas", indicó.
Di Nucci informó que si bien hacía tres años que su firma había comenzado con los olivos, recién se arribó a una
primera producción aceptable este año.
Añadió que el aceite que se puede hacer en distritos como Médanos o Coronel Dorrego (partido que tiene la mayor
cantidad de hectáreas implantadas con este tipo de cultivos en la provincia) son de los más cotizados a nivel mundial y
se utilizan, en alguna medida, para cortar otros aceites de inferior calidad.
El empresario informó que, conjuntamente con el municipio, se está organizando para el próximo mes jornadas de
difusión de esta producción en Médanos y probablemente Hilario Ascasubi, con profesionales y técnicos de la materia.
"La olivicultura es una alternativa productiva excepcionalmente complementaria con otras producciones que se hacen
en nuestro medio, como la cría de terneros y la siembra de trigo, o incluso otro tipos de plantaciones anuales como
pueden ser el ajo o la cebolla", comentó.
Di Nucci señaló que, en años como este, cuando existe una intensa sequía que complica mucho a la producción de cría,
el cultivo de olivos constituye "un bálsamo".
"La diversificación tiene esos efectos positivos. Es interesante proponer y ver el desarrollo de nuevas actividades
que pueden ser muy interesantes para nuestra zona", dijo.
Para saber más
Quienes estén interesados en desarrollar un proyecto de olivicultura en el distrito de Villarino pueden recabar
información en forma personal, mediante una entrevista con el ingeniero consultor y especialista Leandro Agudiak, quien
diariamente se encuentra en el Vivero Municipal Argerich. También se puede llamar al teléfono (0291) 156- 456994.
Una actividad con muy buena rentabilidad
El empresario Daniel Di Nucci, dueño de Olivares Médanos SA, puntualizó que la adaptación de las plantas de olivos
al sudoeste bonaerense "está probada, ya que existe infinidad de pequeños olivares que datan de la década del '50".
Dijo que el problema de estas explotaciones es que la olivicultura recién empezó a resurgir en el país en la década
del '90.
Consignó que una de las características que hizo que cayeran en el abandono los olivares fue el reducido tamaño de
las explotaciones.
Luego de señalar que las variedades que hay disponibles para quienes pretendan iniciarse en la actividad son
arbequina, arauco, leccino y frantoio, Di Nucci señaló que el convenio celebrado con la comuna villarinense permite
desarrollar plantines en invierno.
"Actualmente nos encontramos explotando en comodato una superficie en el Vivero Forestal Argerich donde podemos
aprovechar una pequeña parte del calor que produce el agua del pozo surgente del lugar, lo que permite el desarrollo de
los plantines en la época de invierno. Ese es el motivo fundamental por el cual encontramos en la Municipalidad un buen
complemento a este emprendimiento", dijo.
En cuanto a las futuras explotaciones, informó que una plantación de olivos tiene que tener una escala mínima como
para que se justifique atenderla.
"Cualquier productor de la zona puede encarar esto como un proyecto a desarrollarlo a lo largo de distintos años, de
modo de hacerlo paulatinamente", dijo.
"Por supuesto que hay módulos de producción mínimos, ya que difícilmente se generen ganancias aceptables si se
cultivan menos de 10 hectáreas. A partir de esa superficie, la actividad comienza a ser atractivas. En números muy
gruesos, la implantación de un hectárea cuesta alrededor de 15 mil pesos, y por año demanda entre 3 y 5 mil pesos de
cuidados", reveló.
Agregó que recién en el cuarto o quinto año se puede efectuar la primera cosecha.
"En el año 10 o 12 la plantación alcanza su máximo potencial, llegando a producir entre 12 y 14 mil kilos de
aceitunas por hectárea", dijo.
"En las zonas olivícolas del norte --las de Catamarca, La Rioja o San Juan--, esta temporada el precio es
aproximadamente de 60 centavos por kilo. Si esas aceitunas se transforman en aceite, el peso se reduce a un 15%; es
decir, con 100 kilos de aceitunas se producen 15 litros de aceite, cuyo precio actual en el mercado es de 3.400 dólares
la tonelada", puntualizó.
"Todos estos son datos muestran qué índices generales de rentabilidad tiene una plantación, aunque en las jornadas
olivícolas previstas se ahondará en estos detalles, para que los productores locales puedan tener más precisiones y
puedan planificar", completó.