BRASILIA (Reuters) -- El gobierno brasileño dio a conocer el lunes una serie de nuevas medidas económicas, la última
en una seguidilla de pasos orientados a aislar al sistema financiero del país de la crisis global de crédito.
El gobierno emitirá un decreto que permitiría que el Banco Central adquiera carteras de préstamos de instituciones
financieras locales pequeñas y medianas de ser necesario.
También daría a la entidad la autoridad para extender líneas de crédito en monedas extranjeras para instituciones
financieras locales.
"La planeación prudente indica que es importante que un país tenga un prestamista de último recurso con recursos
significativos", dijo el presidente del Banco Central del país, Henrique Meirelles, en una conferencia de prensa en
Brasilia.
Meirelles agregó que no ve ninguna razón para hacer que la autoridad adquiera las carteras de préstamo en este mismo
momento.
El lunes temprano, el titular del emisor ofreció una conferencia de prensa conjunta con el ministro de Hacienda
Guido Mantega para anunciar que comprarán bonos denominados en dólares de bancos de ese país, a fin de aumentar las
líneas de crédito para los exportadores.
Aunque el consejo nacional monetario de Brasil debe determinar qué bonos reúnen los requisitos para participar en el
programa, Meirelles enfatizó que el Central los venderá de nuevo a las firmas.
La entidad ha tomado una serie de medidas en semanas recientes para ayudar a aliviar la crisis de liquidez en los
mercados de divisas y en el sistema bancario.
El mes pasado, el banco retomó la venta de acuerdos de recompra de dólares por primera vez desde febrero de 2003.
Además, la institución alivió los requisitos de reservas para los bancos en dos ocasiones, y el lunes vendió
contratos swap
de dólares por primera vez en más de dos años, vendiendo más de 1.470 de 2.100 millones de dólares en una subasta para
saciar la demanda de dólares en el mercado internacional.
Más medidas
. El presidente de la Federación de Industrias del estado brasileño de Sao Paulo, Paulo Skaf, pidió ayer al gobierno de
Luiz Inácio Lula da Silva que tome mayores medidas para que el país afronte la actual crisis financiera mundial.
Después de un encuentro con el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Miguel Jorge, Skaf reconoció
que el país "todavía no sintió el impacto" de la crisis, gracias a los buenos resultados de los índices económicos,
pero instó al gobierno a tomar "medidas inmediatas" que eviten la "contaminación financiera".
Para Skaf, el Banco Central (BC) "no puede ni pensar en aumentar la tasa de intereses", que después de varias alzas
continuas está en el 13,75% anual.